Ataques con drones sacuden a Rusia; un muerto y 69 aeronaves derribadas en una noche
La defensa aérea rusa intercepta decenas de drones mientras crecen las tensiones en el frente europeo
EUROPA
La guerra en territorio ruso volvió a intensificarse tras un nuevo ataque nocturno con drones, que dejó al menos un civil muerto y múltiples daños materiales en varias regiones del país.
El Ministerio de Defensa de Rusia informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron y destruyeron 69 drones ucranianos entre las 23:00 del 8 de abril y las 7:00 del 9 de abril (hora de Moscú).
Las operaciones se concentraron en las regiones de Kursk, Astracán y Krasnodar, así como en zonas del mar de Azov.
Víctima mortal y daños en zonas residenciales
La ofensiva ucraniana dejó una víctima fatal en la región de Krasnodar.
Según el gobernador Veniamin Kondratyev, un hombre murió en la aldea de Sauk-Dere tras ser impactado por fragmentos de un dron mientras se encontraba en el balcón de un edificio.
Los restos de las aeronaves también provocaron incidentes en varias localidades:
- En Krymsk, fragmentos cayeron en campos y áreas industriales.
- En Moldavanskoye, se registró un incendio que fue controlado rápidamente.
- En Slavyansk-na-Kubani, un dron dañó el techo de una vivienda.
- En la aldea de Mekkersstuk, una casa sufrió daños graves, aunque sus ocupantes resultaron ilesos tras evacuar el lugar.
Las autoridades indicaron que equipos de emergencia y servicios especiales fueron desplegados en todas las zonas afectadas para evaluar daños y garantizar la seguridad.
Estos ataques reflejan una nueva fase del conflicto, en la que los drones se han convertido en una herramienta clave para golpear infraestructuras y generar presión psicológica más allá del frente de batalla tradicional.
Aunque la mayoría de los dispositivos fueron neutralizados, el impacto en áreas civiles sigue generando preocupación por la creciente vulnerabilidad del territorio ruso ante este tipo de ofensivas.
Rusia desafía sanciones en el Canal de la Mancha
En paralelo al frente aéreo, un incidente en aguas europeas elevó aún más la tensión geopolítica.
Según reportes de la prensa británica, la fragata rusa Admiral Grigorovich escoltó de forma visible a dos buques petroleros sujetos a sanciones internacionales a través del Canal de la Mancha, en una maniobra que ha generado fuertes críticas en el Reino Unido.
Durante el tránsito, embarcaciones de la Royal Navy monitorearon la situación, pero no intervinieron, lo que ha sido interpretado por analistas y medios como una señal de debilidad en la aplicación de sanciones contra la llamada “flota en la sombra” rusa.
El episodio ha sido visto como un mensaje directo de Moscú a Europa, evidenciando su disposición a utilizar presencia militar para proteger sus intereses económicos, incluso en zonas de alta vigilancia internacional.



