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Vivir como pobres o vivir como ricos

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 AYUDAME A SALVAR UNA VIDA 

 

 

Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?

Vivir como pobres o vivir como ricosConversando con un amigo turco aquí en mi barrio, me decía que, aunque yo viera este mundo de gente humilde, pobres, que en verdad viven con austeridad y a veces carencias, no me sorprendiera, pues casi todos son gentes de mucho dinero.

“Viven como pobres, siendo muy ricos”, me decía, ahí hay mucho oro guardado, casi todos tienen dos y tres casas, a lo que respondí: “¡que diferente a mi sociedad, a República Dominicana, pues los dominicanos vivimos como ricos siendo pobres.

Cuando el autobús me deja a 7 kilómetros de mi casa para empezar a subir y a bajar las calles montañosas y escaleras, son muchas las veces que tomo un taxi, por estar cansado (RD$200.00), sin embargo, la cantidad de personas entre ellos, niños, y ancianos que hacen su caminata me sorprende, pero no toman un taxi ni que los maten.

Me encanta ir al hermoso supermercado, tipo Bravo o Nacional, para no coger lucha y comprarlo todo en el mismo sitio, la mayoría compran en varios sitios, buscando en los mercados, donde aparecen las mismas cosas, pero a mucho menos precio.

Le explicaba al amigo, no importa que no haya dinero, siempre aparece para fiestas, tomar alcohol, comprar, malgastar y tomamos siempre prestado para comprar el vehículo, hacer el viaje y llevar a veces la vida que no podemos.

Ver en RD el mejor restaurant a un arrancao sentado queriendo parecer un rico es lo más común, o montado en el vehículo del año con tamaña deuda, no es extraño.

Cuando le hablé de casas de empeño, de empeñar cosas, se escandalizó, por ser eso muy malo, “nunca, me decía, eso no existe aquí”, definitivamente las diferencias culturales no son fáciles.

Cada cabeza es un mundo y cada cual tiene su filosofía de vida, ¿tú qué quieres? ¿vivir como rico, sin poder dormir, angustiado por las deudas? o diseñar un estilo de vida de acuerdo con tus posibilidades, libre de vanidad y de estar compitiendo con el otro.

Decía Benjamín Franklin que, “el camino hacia la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.”

Víctor Martínez se ha quedado pensando en la posibilidad de vivir con austeridad en el placer, en los excesos, en el derroche, en el pecado, para ser rico en lo que debemos guardar en el corazón, y así ganar el reino de los cielos.

Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestro hermano Rafael Negrete.

Hasta la próxima.

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