
Mensaje 4223
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Hoy la Iglesia Católica celebra la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, terminando así el año litúrgico.
Esta fiesta tan significativa con la que concluimos el Año, antes se celebraba el último domingo de octubre, instituida por el papa Pío XI. Pero en la reforma de Pablo VI, el 1969, se trasladó, de muy buen acuerdo, al último domingo del año cristiano, el domingo 34 del Tiempo Ordinario.
Nuestra mirada a Jesús como Rey del Universo nos ayuda a ver nuestra historia como un proceso del Reino que todavía no se manifiesta, pero que se está gestando y madurando hasta el final de los tiempos.
En consonancia con la fiesta que celebramos, las lecturas de este domingo giran en torno a la figura del rey. En el pasaje del libro de 2 Samuel 5, David es ungido por los ancianos del pueblo. Los discípulos de Jesús supieron reconocerle como el Cristo (el ungido), como el sucesor esperado de aquel gran rey de Israel. Así lo presenta el evangelio de Lucas 23, pero su entronización no tendrá lugar en un palacio, sino en la cruz. El autor de la carta a los Colosenses 1, mediante un precioso himno, exalta a Cristo como rey de todo el universo según el designio amoroso de Dios.
El Salmo 121 nos invita a ir alegres a la casa del Señor, pues siendo nuestro Rey, no tengamos la menor duda de que seremos recibidos con los mayores honores, siempre y cuando estemos libres de pecado.
Cristo es nuestro Rey y ese reinado debemos proclamarlo al mundo. Vayamos a vivir el reinado de Dios sobre nuestras familias y a hacer que Cristo realmente sea el rey de nuestra vida, el que manda y nosotros hacemos su voluntad, para un día escuchar la sentencia de Cristo: “Vengan, benditos de mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes.”
Victor Martinez te pregunta hoy, ¿Qué lugar ocupa Dios en tu vida? ¿Es el Rey, el principal, el más importante? Pues demuéstraselo llevando Su Palabra a todos los corazones, dándolo a conocer con tu ejemplo, tus actitudes, brindando tu apoyo a quienes se dedican a predicarlo y comportándote según sus designios.
Gracias a Matilde Farach este mensaje ha llegado hoy hasta todos ustedes.
Hasta la próxima.



