¿Una auditoría a Educación? Soñar no cuesta nada

¿Exagero? No. Aunque a muchos les cueste comprenderlo, EDUCA constituye el verdadero poder detrás del Ministerio de Educación.
Para entenderlo mejor, vale preguntar: ¿quiénes integran EDUCA?
Los principales ejecutivos y decisores de esa entidad son ampliamente conocidos por el presidente de la Asociación Dominicana de Profesores y, por supuesto, por su partido político.
El propio ministro de Educación teme más a los miembros de EDUCA que a quien lo designó en el cargo. Así de simple.
Y no es un fenómeno aislado. Esa misma lógica se repite —con distintos nombres y rostros— en Punta Catalina, en la zona turística del Este y hasta en las entrañas de la dirección del sistema eléctrico nacional.
Las figuras de EDUCA, esa entidad privada que controla y dirige la educación pública, están ahí. O como se dice popularmente: aquí, entre nos.
Por eso, cuidado con preguntar por qué no se audita el Ministerio de Educación. Roberto Furcal pidió auditorías, sí… pero la pregunta incómoda sigue siendo la misma:
¿Cómo auditar un sistema diseñado para lanzar excrementos corruptivos sobre el Estado sin que nadie se atreva a señalar a los verdaderos responsables?
Soñar no cuesta. Auditar el Ministerio de Educación, al parecer, sí.



