
Mensaje 4283
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Celebramos el día de la Virgen de la Altagracia, cuando hablamos de milagros, todos queremos ver sensacionalismos, lo increíble, sanaciones, etc., sin embargo, los milagros están aconteciendo constantemente en nuestras vidas y lo que sí es increíble es que hay quienes ni siquiera lo perciben.
Un milagro es un hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino, por ejemplo, ver cómo se sanan personas desahuciadas, después de tratamientos médicos, es un milagro hecho a través de la ciencia y/o de las manos divinas de ese médico elegido por Dios, incluyendo innumerables fenómenos dentro de la medicina que los médicos dicen imposible de sanar.
Ver la transformación de un adolescente o persona cualquiera, después de caer en las manos de un orientador, mentor o guía, elegido por Dios, es un milagro.
Ver cambios significativos permanentes en una persona, después de vivir la experiencia de un retiro espiritual, que cambió el rumbo de su vida, es un milagro.
Elevar nuestras oraciones a la Virgen Santísima pidiendo interceder, a través de la cual han acontecido innumerables milagros en la vida de miles de seres humanos, es un milagro.
Cuando reviso estos años de supervivencia, ya a mi edad, en un país con clima tan diferente, cultura e idioma que me han roto los esquemas, creencias religiosas con las que he tenido que lidiar, sin los míos, tan lejos de mi país, sin seguro médico, corriendo innumerables riesgos, dependiendo de los elegidos de Dios para apoyarme, es cuando doy gracias a Dios por este milagro, pues aquí, estreché mi relación con Dios como nunca, aprendí a amar a la Virgen Santísima con distinción y respeto y a reconocerla mi protectora, recibí las inspiraciones más exquisitas por parte del Espíritu Santo para escribir mis libros y encontré un trabajo, con grandes remuneraciones en la Empresa de Dios 24/7.
Me decía doña Carmen que, Dios me ha usado para darle la oportunidad a muchas personas de transformar sus corazones, de adquirir conciencia de la importancia de contribuir con la proliferación de la Palabra de Dios por el mundo entero, de conocer una nueva modalidad de predicar y de participar en esta misión sagrada. Esto es un milagro.
Ha sido un milagro ver como Dios me ha reivindicado, me ha transformado en una mejor persona, me ha puesto ángeles en mi camino mostrándome su real existencia y me ha llevado a descubrir que Dios sí está en todas partes.
Gracias a Dios Padre, a Dios Hijo, al Espíritu Santo y a su Madre la Santísima Virgen que me han acompañado en mis momentos difíciles por estos mundos, gracias por el milagro hecho en mí.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Gilda de Hernández.
Hasta la próxima.



