
Mensaje 4286
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasiliniz?
Las lecturas de hoy de nuestra Iglesia Católica giran en torno a Jesús, que es en verdad la luz, la alegría y la liberación. Jesús comienza hoy a proclamar su Evangelio y elige a sus primeros discípulos.
En la primera lectura de Isaías 8, el profeta Isaías da ánimos a su pueblo con el anuncio de un futuro mucho mejor. Los israelitas que compartieron angustias y esperanzas con el profeta Isaías habían padecido durante años la brutalidad y la opresión de los invasores asirios. Cuando el profeta está convencido de que toda esa barbarie llegaría a su término lo anunció con enorme júbilo.
Es esta la razón por la que, el Salmo 26 recoge el tema de la luz y la alegría, que ya apuntaba el profeta Isaías. “El señor es mi luz y mi salvación”, ¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?
Luego vemos la Primera Carta de San Pablo a los habitantes de Corinto, que era una ciudad muy compleja, mezcla de razas, y también parece que lo era su comunidad cristiana. San Pablo enfatiza el inconveniente que implica una comunidad cristiana en la que haya divisiones y cismas. Pareciera que fue escrita para nosotros en estos tiempos:
“Les ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo: pónganse de acuerdo y no anden divididos. Esten bien unidos con un mismo pensar y sentir.”
Es entonces cuando el Evangelio de Mateo 4 nos traslada hoy a los inicios del ministerio público de Jesús, anunciando la conversión y eligiendo a sus primeros discípulos. Mateo sitúa el inicio del ministerio de Jesús en Galilea, siguiendo la profecía de Isaías respecto a esta región.
Las expresiones y acciones de Jesús eran un llamado a la conversión y a participar como parte de su grupo. Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
—«Conviértanse, porque está cerca el reino de los cielos».
—«Vengan y síganme, y los haré pescadores de hombres».
Jesús llamaba, sin importar la vida de los hombres y enseguida lo seguían, recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.
Víctor Martinez piensa que, son dichosos quienes acudían a su llamado y ponían su confianza en Él, quienes con fe renunciaban a todo y se entregaban a trabajar para su causa, formando lo que llamo hoy 2000 años después, la Empresa de Dios 24/7.
Luz, alegría, liberación, mejor futuro, esperanza, unión con paz y amor, conversión profunda y darle un sí siguiéndolo y entregándose a su causa, esto es lo que nos espera si nos convertimos en verdaderos discípulos de Jesús. ¿Te animas?
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo de nuestra hermana Matilde Farach.
Hasta la próxima.



