
Mensaje 4284
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Dia de Nuestra Señora de la Altagracia, me levanto y hago mis oraciones acostumbradas, hoy hablando con el Señor me vino a la mente la posibilidad de una caída y le decía: “Señor no permitas que me caiga con estas nevadas y caminos tan irregulares, ya a mi edad una fractura de cadera o algo similar podría ser fatal, protégeme siempre, Virgen Santísima.
Empiezo a trabajar el retiro de Cuaresma que empieza ya en febrero y a seleccionar a la luz del Espíritu Santo los temas a tratar. Mi jornada iniciada a las 5:00 a.m., terminó a las 12:00 y es cuando me empiezo a preparar para reunirme con mi hija, quien está libre por ser día de fiesta en Dominicana.
Después de trabajar los temas de Cuaresma me quedé algo inquieto, con una sensación extraña de que no debería salir, pero tratándose de mi hija, era un día que no podía desaprovechar para compartir con ella.
Después de uno de los llamados de las mezquitas y orar de nuevo decidí ver mis cartas de los ángeles, hacia mucho que no las revisaba, los invoco y al seleccionarlas me sale:
“Yo soy en ángel que baja para abrazarte fuertemente, ¡Estando en mis brazos ya nada puede perturbarte! Sientes la paz de tener protección angelical… En este momento comienza a vivir con… TERNURA Y PROTECCIÓN ANGÉLICA”.
Termino y persiste la idea de quedarme en la casa, pero no obedezco mi corazonada, bajo un clima de -1C, me voy a la parada después de una larga caminata y con mucho frío espero 30 minutos el autobús, gran abrigo muy grueso, guantes, gorro…
Acostumbro a entablar largas conversaciones con Dios mientras espero, camino y llego a mi destino (más o menos hora y media), a mitad del camino el autobús se daña y hay que esperar 30 minutos más que llegue otro a rescatarnos, hasta que al fin llego a la parada correspondiente.
Me desmonto para caminar otros 20 minutos y llegar al lugar donde me espera mi hija, gran sorpresa me llevé cuando tropecé y caí al suelo.
¡Que terrible sensación de malestar, de impotencia! Cuando me vi en el suelo, mi cara sangraba, me dolía mucho el pecho y no me podía levantar, era un lugar solitario, repetía reiteradas veces: “ayúdame, Dios mío, ayúdame por favor, tomé mi celular muy roto y después de cinco minutos tirado decidí levantarme, caminé apresurado hasta llegar al lugar y mi hija al verme, muy preocupada me asistió”.
Hoy con un ojo, nariz y boca muy laceradas, fuerte dolor en la mandíbula y cuello, una rodilla raspada, dolor en las costillas, brazo izquierdo y pie izquierdo, doy gracias a Dios, por haberme librado sabrá Dios de qué, a la Virgen María por cubrirme con su Manto Santo y a los ángeles que me brindaron su protección angelical y todo por que pudo ser peor.
Nuevos aprendizajes de vida, recordé las caídas de Jesús con la cruz a cuesta y los dolores sufridos, extrañé mis médicos amigos, la Plaza de la Salud y cómo se encuentra asistencia con dinero o no, una vez más aprendí que hay que escuchar la voz del Señor, las corazonadas sentidas bajo oración, el mensaje de los ángeles y todo lo divino que te rodea e intenta protegerte y librarte de todo mal.
Y como siempre Víctor Martinez busca a Dios en todos los acontecimientos de su vida pienso que, caerse física o espiritualmente puede simbolizar un momento de humildad, ruptura de ego o prueba divina. Las caídas podrían ser una señal del alma que se aleja del cuerpo o un llamado a reflexionar sobre el estado interno. Puede representar un colapso emocional, una invitación a volver al centro, o una prueba para revelar la verdadera profundidad de fe y carácter. En este contexto, la caída no es fracaso, sino oportunidad de crecimiento, purificación y conexión con lo trascendente.
Me paso los días dedicado y entregado a la Empresa de Dios 24/7, cumpliendo con mi deber y mi trabajo para Glorificar a Dios, orando intensamente por las necesidades de todos ustedes, con mucho amor, ¿qué les parece si ahora hacen un alto y elevan una pequeña oración por mi sanación y fortaleza espiritual?
Dios los bendiga a todos.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Edelmira Sánchez.
Hasta la próxima.



