
Mensaje 4309
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
No se debe comer carne de cerdo por razones religiosas, culturales y de salud. Desde el punto de vista religioso, en textos como la Biblia o el Corán, el cerdo se considera impuro.
En términos de salud, su carne contiene altos niveles de colesterol y grasas saturadas que pueden obstruir arterias, además de hormonas que podrían acelerar el crecimiento de células cancerígenas. Estos factores han llevado a muchas tradiciones a excluirlo de sus dietas.
La ingesta de carne de cerdo contaminada con la forma larvaria de la Tenia Solium denominada cisticerco, parásito que afecta el sistema nervioso central causando la enfermedad llamada neurocisticercosis, que en algunos casos deja secuelas como la epilepsia, dicha enfermedad se presenta cuando el ser humano se convierte en huésped intermediario de la Tenia Solium (conocida como Solitaria) y se infesta el sistema nervioso con los cisticercos. Los huevos de la solitaria originan las larvas en el intestino humano y luego estas migran por la sangre a los diferentes tejidos, entre ellos el sistema nervioso central.
A Víctor Martinez le interesa enfocar el aspecto espiritual de esta acción, aunque pienso que los riesgos en materia de salud son más que suficiente para no mirar e intentar jamás el consumo de esta carne.
Deuteronomio 14:8-29 nos dice: “No debes comer cerdo, porque, aunque tiene las pezuñas divididas, no es rumiante y es impuro para ti. No debes comer de la carne de esos animales ni tocar su cuerpo muerto.” Palabra de Dios.
Los musulmanes y judíos son radicales en el cumplimiento de esta ley, el Corán, el libro sagrado del Islam, aborda en varios de sus versículos este tema de manera clara. «Sepan que Alá les ha prohibido consumir la sangre y la carne de cerdo». En Corán 6:145 definen la carne del animal como «una inmundicia» y «una perversión». Por su parte, el judaísmo ya señalaba en los libros del Génesis y del Levítico que se trataba de un animal «impuro».
Vivo en una sociedad en la que no existe, ni se encuentra por parte, carne de cerdo, enseñé una foto de un restaurant de Santo Domingo en el que en el letrero tiene un cerdo y se sorprendieron diciendo si lo ponen aquí al minuto está lleno de policías y cerrado.
En los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas se relata cómo Jesús expulsó una legión de demonios de dos hombres endemoniados y permitió que estos entraran en una manada de cerdos. Los cerdos, poseídos, corrieron al precipicio y se ahogaron en el mar. Este milagro evidencia el poder de Jesús sobre las fuerzas del mal y simboliza la purificación espiritual y el rechazo a un animal que, por su inmundicia y perversión son portadores de las fuerzas del mal.
La elección de los cerdos —considerados impuros según la ley judía— resalta el contraste entre lo sagrado y lo profano, así como el rechazo del pecado. Además, la historia muestra el temor y confusión de los pastores, quienes luego pidieron a Jesús que se fueran de su región.
En San Marcos 5:12-13 vemos como los demonios le rogaron, diciendo: “Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y Él les dio permiso. Y saliendo los espíritus inmundos, entraron en los cerdos, esto nos muestra la hospitalidad que los cerdos ofrecen a las fuerzas y energías del mal.
El simple hecho de ver cómo cada vez que Jesús liberaba del maligno y sacaba demonios los entraba en los cerdos, pienso que es una señal más que suficiente para no ingerir una carne que, además de los peligros para tu salud, por contaminar tu cuerpo, contaminan, corrompen, el alma, por desobedecer a Dios, y dar entrada a esas malas energías, heredadas, que se arrastran desde nuestros antepasados.
Tal vez existan quienes por ser muy amigos de los cerditos y tenerlos muy presentes en la mesa, consideren esta reflexión inapropiada y exagerada, pero como Dios respeta tu libertad, tu come lo que quieras, compórtate como lo desees y cumple solo, con las leyes de Dios que te gusten, al final veremos. Al menos te pido no permitir que tus niños ingieran carne de cerdo.
Si eres uno de los que iniciará mañana nuestra caminata de cuaresma con Jesús, haciendo nuestro retiro espiritual, te exhorto a abstenerte de comer carne de cerdo, durante esta temporada, para que no se obstaculicen tus propósitos de purificar tu alma y acercarte más a Dios.
Este mensaje ha llegado hasta todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Nur Yuksek. Bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



