Mi visión del turismo en la Zona Colonial, corazón histórico de RD

Por Reyna Berihuete Luciano
Experta en turismo
Como profesional del turismo, he visualizado el gran potencial que representa nuestra Zona Colonial para la atracción de un turismo sano y consciente.
Existe un segmento de viajeros que busca sanar su espíritu y su alma, enriquecer y ampliar sus conocimientos sobre nuestra rica historia y cultura. Esta población honesta y genuina, que visita el país junto a su familia y amigos, rechaza los vicios y la degradación moral que en ocasiones son promovidos por grupos ajenos al buen vivir y al desarrollo sano de la sociedad.

Admiro los esfuerzos que realizan las autoridades para restaurar esta zona histórica; sin embargo, considero necesario rescatar y remozar edificios portadores de historias tanto antiguas como más recientes. Sé, por mis lecturas y por la historia transmitida por mis ancestros, que en la calle El Conde existe un edificio, el Copello, donde funcionó el gobierno del presidente Francisco A. Caamaño. Desde allí, patriotas dominicanos como el coronel Lora Fernández, Héctor Aristy, Jottín Cury, José Rafael Abinader, Sucre Féliz, Fafa Taveras, Amaury Germán Aristy y Bonaparte Gautreaux Piñeyro (Kabito), entre otros, se entregaron en cuerpo y alma junto a Caamaño por la soberanía, la democracia y la libertad de nuestro pueblo.
Ojalá que el presidente Abinader impulse un proyecto para rescatar ese edificio, hoy arrabalizado, pero portador de una historia linda e imborrable.
Sería valioso que, además de honrar a esos prohombres de la patria, allí se instalen oficinas de orientación adecuadas para turistas, estudiantes y el pueblo en general, muchos de los cuales desconocen nuestras heroicas luchas por un país libre, en paz y con desarrollo social y económico.



