
Mensaje 4663
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
El Salmo 38 es una oración de penitencia y sufrimiento atribuida a David. Expresa el dolor físico y espiritual del salmista, que se siente castigado por Dios debido a sus pecados. Las imágenes de flechas clavadas y la mano pesada de Dios reflejan la intensidad de su aflicción.
Aunque pide clemencia, reconoce justamente su culpa, mostrando humildad ante Dios. Este salmo resalta la relación entre el pecado, el sufrimiento y la búsqueda de perdón, siendo un modelo de contrición en la tradición litúrgica católica.
Escuchémoslo:
Oremos: “Padre, vengo delante de ti, reconociendo mis limitaciones y buscando tu guía. Sé que mis decisiones no reflejan siempre lo que esperas de mí, y por eso busco tu perdón. Guíame para que yo esté alineado con tu voluntad y camine en el camino que has preparado para mí.
Te pido que me perdones por las veces en que mis pensamientos y palabras no han sido los mejores. A veces no he seguido por completo tus instrucciones y me desvié de tu camino. Sé que eso puede apartarme del propósito que tienes para mi vida.
Creo firmemente en el poder restaurador del sacrificio de Jesús. Te pido que, por medio de él, tengas misericordia de mí y me liberes de las faltas que cometí. Siento la necesidad de tu gracia y te suplico que tengas misericordia y renueves mi espíritu.
Ayúdame a permanecer fiel a ti, a ir por el camino que trazaste. Te agradezco por tu amor constante y por la paciencia que tienes conmigo, aun cuando fallo. Quiero que mi vida refleje tu bondad y tu amor en todos mis actos y palabras. Ayúdame, por favor. En el nombre de Jesús, amén.
Bendice a nuestro exalumno muy agradecido, quien con tanta lealtad nos ha apoyado durante años para hacer posible que Tu Palabra toque corazones por el mundo entero.
Es este nuestro sexto día de nuestra caminata con Jesús de esta Cuaresma, hoy vas a escuchar con atención y recogimiento espiritual este salmo, preferiblemente al amanecer, al atardecer y antes de acostarte, como ejercicio espiritual.
Hoy vamos a meditar acerca del nacimiento y la infancia de María, capítulo 5 de nuestro libro de La Virgen María.
Hasta la próxima



