
Mensaje 4300
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Con frecuencia hemos visto el simbolismo de la luz, en nuestras celebraciones litúrgicas y ritos variados. Vemos velas encendidas en el altar y en el Santísimo.
Este simbolismo se dirige a la vida misma del cristiano, pues es la persona del creyente la que tiene que ser luz para los demás. Esto nos lo dice el mismo Jesús en el evangelio.
Iluminados por la luz de Cristo, y dispuestos a ser reflejo de esa luz para los demás, pongámonos hoy en oración, pidiéndole a Dios que nos otorgue la fortaleza espiritual para ser ejemplo de buenos cristianos en nuestros ambientes.
El profeta Isaías y el salmista afirman que son luz aquellos que obran la misericordia con los necesitados. Es lo mismo que el evangelista Mateo pide a los que han descubierto en las bienaventuranzas el camino de la felicidad: ser sal que da sabor en medio del mundo para que los demás puedan ver a través de ellos a Dios. Por eso mismo, para no desvirtuar el evangelio de la cruz, Pablo se presentó ante los corintios sin hacer alardes, sino desde la debilidad, aunque con la fuerza del Espíritu.
Desde la primera lectura de este día, el profeta Isaías 58, nos insiste en ese simbolismo de la luz, que recalcará Jesús en el evangelio. Pero el profeta nos da una lección de cómo es que los cristianos debemos ser luz para los demás, nos dice:
“Así dice el Señor: Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, viste al que ves desnudo, y no te cierres a tu propia carne.
Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor.
Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: «Aquí estoy».
Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía».” Palabra de Dios.
El salmo 111 continúa la misma lección de la lectura que acabamos de escuchar. Para ser luz hay que hacer buenas obras. Unámonos al salmista diciendo: “El justo brilla en las tinieblas como una luz.”
Luego Pablo en (1 Corintios 2) nos hace una confesión de humildad. Cuando fue a Corinto y se quedó allí evangelizando a los que iban a formar la comunidad cristiana de aquella ciudad pagana, se presentó ante los griegos sin presumir de sus propias capacidades intelectuales, sino confiando en el poder y sabiduría de Dios.
Es Jesús quien en el Evangelio (Mateo 5) en su sermón del monte, nos hace las afirmaciones de que nosotros, como cristianos, somos sal y luz del mundo.
“Alumbre así su luz a los hombres, para que vean sus buenas obras y den gloria a su Padre que está en el cielo”. Palabra del Señor.
Víctor Martinez piensa que todos tenemos el deber y la responsabilidad de ser luz para el mundo, hoy estamos enviando nuestro mensaje 4300, significa que tenemos ya casi 12 años enviando cada mañana nuestro Mensaje de Amor inspirado por el Espíritu Santo, cuatro mil mensajes enviados, a mí mismo me sorprende, doy gracias a Dios porque de esta forma he intentado ser luz para el mundo y doy gracias a quienes me han dado su apoyo para dedicarme a trabajar en la Empresa de Dios 24/7, sirviéndole y glorificándolo.
He sido una luz que en ocasiones se ha apagado, quedando en la oscuridad, pero doy gracias a Mi Señor porque de inmediato envía a sus ángeles a encenderla.
Hoy debo dar gracias a nuestra Comunidad de Amor por su presencia y a Matilde Farach por el apoyo que durante todo este tiempo nos ha dado para el cumplimiento de esta misión de llevar la Palabra de Dios por el mundo entero.
Hasta la próxima.



