
Mensaje 4673
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar ¿nasilsiniz?
¿Te reconoces pecador ante Tu Dios? Es el primer paso que tienes que dar, si vas al médico y no reconoces que te sientes mal, dónde te duele o que te sientes débil, no te podrá sanar nunca.
Pero para alcanzar nuestra salud física tenemos que sanar emocionalmente, mentalmente, espiritualmente y no darles entrada a los pensamientos de inseguridad, temor, maldad.
El libro de Isaías 58, nos dice, esto dice el Señor: “Cuando alejes de ti la opresión, el dedo acusador y la calumnia, cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies el alma afligida, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad como el mediodía. El Señor te guiará siempre, hartará tu alma en tierra abrasada, dará vigor a tus huesos.”
Pero para esto, tenemos que ser humildes y proclamar, tal como nos lo indica el Salmo 85: “Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad. Inclina tu oído, Señor, escúchame, que soy un pobre desamparado; protege mi vida, que soy un fiel tuyo; salva, Dios mío, a tu siervo, que confía en ti. Porque tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan. Señor, escucha mi oración, atiende a la voz de mi súplica”.
Hermano, todos pecamos, somos pecadores, no eres el único, por eso vino Dios hecho Hombre a salvarnos, en San Lucas 5 Jesús nos dice: “No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan”.
Tenemos que aprovechar esa gran oportunidad de dar un cambio en nuestras vidas, abandonar el pecado, Jesús está dispuesto a recibirte una vez más con los brazos abiertos, estamos caminando hacia la esperanza, con la esperanza de ser mejores, de tener una vida equilibrada, saludable, feliz, próspera y solo si dejamos entrar al Padre en nuestro corazón y damos un cambio, podremos vivir en paz y con la seguridad de que Dios nos está bendiciendo, acompañando, guiando.
Víctor Martinez, hombre pecador, indigno siervo de Dios te invita a que me acompañes a vivir este proceso de conversión profunda en tu corazón, durante esta Cuaresma.
Hoy vamos a practicar la abstinencia como un sacrificio para alcanzar la Gracia de Dios, debes hacerte el propósito firme de sacrificar hoy eso que tanto te gusta, si es un alimento no lo ingieras, si es una acción no la lleves a cabo, si es un placer, sacrifícalo, por ejemplo, no fumar hoy, no conectarte a las redes, etc.
Vamos hoy a meditar en el capítulo 8 del libro de la Virgen María.
Es Nelson Mendoza quien nos apoya fielmente para hacer posible que la Palabra de Dios toque corazones por el mundo entero y quien está hoy en oración por todos los que estén caminando con Jesús estos 40 días de Cuaresma. Bendícelo, Señor.
Hasta la próxima.



