Recuerdos de aquellos tiempos de inocencia olvidada

Por Augusto Álvarez
Difícil resulta, en nuestros tiempos, comprender el poder que, en el seno de un paraje o una comarca, ejercían figuras como la maestra rural o el padrino.
Eran épocas en las que el alcalde poseía una autoridad casi incuestionable en la vida cotidiana de su comunidad, incluso respetada por los hombres de uniforme.
¿Habrá sido en un escenario como ese donde el poeta se inspiró para escribir “Cuando amaban las tierras comuneras”?
Por aquellos tiempos, la mujer solía proteger su recato vistiendo enaguas y rebajos debajo del vestido. ¿En qué momento la dinámica del desarrollo dejó atrás esas prendas íntimas?
El mediofondo terminó desplazando a la cretona. ¿Cuál apareció primero? Mientras tanto, los llamados “zapatos machos y hembras” resultaban de gran utilidad en las zonas campesinas: en hogares con dos hijos en la escuela, ambos solían usar el mismo calzado.
También conviene recordar por qué la ropa y los zapatos de los campesinos duraban tanto: la “gala” se usaba únicamente para ir al pueblo; al regresar, volvía otra vez para el baúl.
Y con los viajes y los cambios del tiempo llegó también el despertar de la mujer. ¿En qué nivel se encuentra hoy? Sus vestimentas quizá puedan decirlo.



