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Venga tu reino

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Mensaje 4692

 

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Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?

REFLEXIONESContinuamos hoy con nuestro análisis del Padre Nuestro, después de escuchar las lecturas del domingo y el salmo de los lunes.

“Venga a nosotros tu reino”, “Teytey malkuthak”, a nosotros, son dos palabras que no existen en el texto original, Jesús nunca las pronunció; “venga tu reino”, son las palabras con las que Jesús continuó su oración y con las que se encendió una revolución espiritual, ¿por qué es tan importante esta diferencia?  porque el reino de Dios no es una bendición privada solo para nosotros, no viene solo a ti o a mí, viene al mundo entero, un clamor por la restauración universal.

Cada vez que los cristianos oraban venga tu reino desafiaban al César, declarando una guerra espiritual y religiosa, era una oración peligrosa, porque en el año 112 después de Cristo, Plinio el joven escribió al Emperador Trajano sobre los cristianos y le dijo que cantaban himnos a Cristo como a un Dios y proclamaban otro reino, la palabra arabea malkuthak, significa dominio total, soberanía absoluta, no es un reino espiritual invisible solamente, es el gobierno de Dios sobre toda la creación, Jesús lo explicó claramente, “mi reino no es de este mundo, pero también dijo “toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”, por eso los cristianos terminaban sus reuniones con una palabra, Maranatha, que significa, ven Señor.

Esperaban el retorno del Mesías, el juicio final, y la restauración de todas las cosas, el apocalipsis lo confirma, “los reinos del mundo han venido a ser de Nuestro Señor y de Su Cristo”, se ha domesticado esta oración de forma mecánica, la hemos convertido en una frase suave, y se ha convertido en una petición vaga de bendiciones personales.

Sabes por qué se le agregó el venga a nosotros tu reino, porque los judíos esperaban un reino político, un mesías guerrero, la liberación romana, pero los que le preguntaban a Jesús cuando vendría el reino, él decía claro y directo el reino de Dios está dentro de ustedes, no dijo vendrá, dijo está, ya estaba presente, esto lo cambia todo porque la oración deja de ser una petición por el futuro y se convierte en una súplica para abrir nuestros ojos al presente, pero si ya está aquí ¿dónde se esconde, por qué no lo vemos?.

El evangelio de Tomás nos da una pista fascinante, “leemos que Jesús declaro que, el reino está dentro de nosotros y fuera de nosotros”, piénsalo, el reino tiene dos caras como una moneda, esta es la clave del misterio, el reino tiene una doble naturaleza, una es el reino interior que está dentro de ti, como una semilla, es la presencia silenciosa del Espíritu Santo que habita en ti, desde el bautismo, esa voz interior que distingue el bien y el mal; y la otra es el reino exterior, el que se manifiesta en el mundo, lo vemos en cada acto de justicia, en cada acto desinteresado de amor verdadero, en la belleza de la creación, en el pan compartido con el hambriento o en la justicia que defiende al débil, el reino está donde la voluntad de Dios se hace visible, entonces, volvemos a preguntar, si el reino ya está aquí ¿por qué no lo vemos?, ¿dónde se esconde?, porque el reino no es un lugar, es una transformación interior que nos permite ver la realidad de Dios en todas las cosas, Jesús decía que el reino de Dios está extendido sobre toda la tierra y los hombres no lo ven, no se localiza en un mapa, se discierne con el Espíritu, no es un gobierno político, es una realidad espiritual, el problema no es su ausencia, es nuestra ceguera.

¿Y cómo se accede a él?, Jesús nos da la clave, cuando hagan de los dos uno, entonces entraremos al reino, hacer de los dos uno, significa hacer de lo que crees lo que haces, es alinear tu alma con tu cuerpo, tu espíritu con tus acciones, el cielo con la tierra, cuando tu vida interior y tu vida exterior dejan de estar en conflicto, y se convierten en una sola cosa, dejas de buscar el reino y comienzas a vivir en él, el reino esta cuando perdonas al que te hirió, el reino se manifiesta cuando compartes el pan, el reino actúa cuando defiendes al oprimido.

Los judíos oraban en las sinagogas por la venida del reino, pero Jesús quita esa limitación temporal, porque el reino ya está disponible ahora y siempre, esta es la paradoja, los cristianos primitivos oraban con urgencia porque pensaban que cada día podía ser el último y que el Padre podía volver en cualquier momento, “he aquí vengo pronto”, dice Jesús en el Apocalipsis y la respuesta de la Iglesia es Amén, sí ven Señor Jesús, pero el reino ya estaba disponible, por eso debemos orar venga tu reino, porque estamos llamados a vivirlo, a construirlo y a encarnarlo aquí y ahora.

Cuarto paso, la brújula, hágase tu voluntad, esta es quizás, la parte más difícil del viaje, significa dejar a un lado tus propios planes y confiar en los de Dios, es tener fe en que el camino de Dios es mejor, incluso si ese camino no es el que te querías tomar, en un acto de confianza y obediencia total, y cuando pones tu voluntad en sintonía con la de Dios, algo increíble sucede, te conviertes en un puente.

Continuaremos mañana con nuestra caminata en este viaje espiritual desde el fondo del alma hasta Dios, reflexionando acerca de la grandeza del Padre Nuestro.

Hoy es un día especial para Víctor Martinez, un día como hoy se me ordenó de Diácono Permanente, acompáñame a dedicar el día a la oración, pidamos por nuestra Empresa de Dios 24/7, por nuestra misión de llevar la Palabra de Dios por el mundo entero, cada vez que Dios venga a tu mente dale gracias por todo.

Esta reflexión inspirada por el Espíritu Santo está llegando a ti gracias al apoyo recibido por la hermana Carolina Hernández, bendícela, Señor.

Hasta la próxima.

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