Desde las alturas, Israel sigue la matanza en Gaza

Debemos preguntarnos: ¿cuándo una afirmación política se ajusta realmente a la verdad?
El presidente Donald Trump anunció con gran pompa la firma de un supuesto acuerdo de paz entre Israel y Hamás, proclamando el fin de 15 meses de crímenes y destrucción en Gaza.
Empero, hoy la pregunta sigue siendo inevitable: ¿Trump, Netanyahu y Hamás realmente silenciaron las armas?
Tan reciente como ayer, desde las alturas de Gaza, los bombardeos israelíes continuaban vomitando fuego sobre una población exhausta, que apenas pedía comida y ayuda humanitaria.
Nos preguntamos entonces: si en ese acuerdo participaron Israel, Qatar, Turquía y Washington, ¿dónde está la paz prometida?
Trump sembró la palabra paz en los corazones de muchos —y quizás hasta Hamás quiso creerle—, pero la realidad sobre el terreno cuenta otra historia.
Tal vez los negociadores de la paz entre Israel y Hamás puedan hallarla bajo los escombros, entre los cuerpos y los sueños destruidos por la furia de los misiles.
Allí, quizá, también yacen las esperanzas del propio Donald Trump.
Sin embargo, si el presidente logra —con “tirones de oreja” a Netanyahu y también a Volodímir Zelenski en Ucrania— concretar avances reales hacia la paz, la historia podría darle un giro inesperado.
En ese caso, no sería descabellado pensar que los ejecutivos del Nobel terminen mirando hacia Trump como posible abanderado de la estatuilla de la paz.



