La cumbre de los presidentes invitados por Trump… ¿están limpios?

Por Augusto Álvarez
El propio mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, ha cursado invitaciones a presidentes cuidadosamente seleccionados, ya sea por los militares, la derecha extrema o incluso por decisión directa del propio gobernante estadounidense.
“Ni un paso atrás”, habría dicho uno de esos presidentes al enterarse de que otro de los ocupantes de la silla presidencial arrastraba una hoja de vida oscura.
Y no, no se trata de José Jerí Ramón, quien apenas lleva cuatro meses ejerciendo como mandatario en Perú, y a quien ya le estarían preparando una salida elegante, un “váyase en paz”, rumbo a Barbadillo, donde cumplen prisión otros exgobernantes.
Sin embargo, haber sido invitado por Trump podría extender su permanencia en el poder, incluso más allá de las elecciones de abril en la nación andina.
Sin la sombrilla política de Donald Trump, la estadía de José Jerí en el poder duraría menos que la cucaracha de Bosch en un gallinero.
El club presidencial de la extrema derecha
Mientras tanto, el selecto grupo de tributos presidenciales de la extrema derecha dará forma y respaldo a la agenda del líder absoluto, es decir, Donald Trump.
Entre los invitados figuran:
- La presidenta “encargada” de Venezuela
- El presidente de Honduras
- El presidente de Argentina
- El mandatario de Ecuador, Daniel Noboa
- Representantes de Chile
- El presidente de El Salvador, Nayib Bukele
- La presidenta electa de Costa Rica
- Y, muy probablemente, el “afortunado” presidente haitiano Alix Didier Fils-Aimé
Los excluidos
El presidente de Bolivia queda aislado hasta nueva orden.
No hay silla para él en esta cumbre.
La pregunta final
¿Faltan perfiles de extrema derecha?
¿O ya está completo el club de los “elegidos”?
Porque, a juzgar por la lista, la invitación no parece basarse en limpieza política, sino en alineamiento ideológico.



