Sueños y Visiones de Dios

Mensaje 4660
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Dios puede revelar su voluntad a través de sueños y visiones, como se evidencia en el Antiguo Testamento con figuras como Abraham.
Estas revelaciones suelen ocurrir en momentos de transición entre sueño y vigilia, requiriendo discernimiento para interpretarlas correctamente. Aunque los sueños pueden ser un medio de comunicación divina, es crucial evaluarlos con sabiduría y basarse en la Palabra de Dios para evitar malentendidos.
Dios se nos revela a través de su plan de salvación y manifiesta cómo y quién es. El medio más eficaz para hablar al hombre lo da a conocer a través de la Biblia, por eso un sueño que proviene de Dios nunca contradecirá las Escrituras. Por ejemplo, si sueñas que un ángel te pide que te inclines ante él, ese sueño no procede de Dios, porque la Biblia es clara: “sólo debemos adorar a Dios y no a sus mensajeros” (Apocalipsis 19:10).
Pues Dios habla una y otra vez, aunque la gente no lo reconozca. Habla en sueños, en visiones nocturnas, cuando el sueño profundo cae sobre las personas mientras están acostadas. Susurra a sus oídos, incluso a veces nos aterroriza con advertencias.
La Biblia tiene muchos relatos de cómo Dios reveló su voluntad a ciertas personas a través de sueños y visiones.
Por ejemplo, muchos años antes de convertirse en un importante gobernante de Egipto, Dios le reveló a José que algún día él habría de reinar (Génesis 37: 5-10). En otra ocasión, el Señor perturbó el sueño del rey Nabucodonosor con una visión que finalmente fue descifrada por Daniel (Daniel 2). En tres ocasiones, un ángel del Señor se le apareció a José, el padre de crianza de Jesús, con instrucciones sobre su jornada (Mateo 1:20; 2:13, 19). Años más tarde, el mismo Jesús se le apareció a Saulo—el gran perseguidor de los cristianos—mientras viajaba por el camino hacia Damasco (Hechos 9: 1-6).
Hoy en día, Dios todavía puede revelar su voluntad a través de sueños y visiones. Pero debemos tener cuidado en cómo interpretamos las posibles instrucciones. Por eso el primer y más importante paso es tener una relación con Dios por medio de su Hijo, Jesucristo, ya que su palabra cobra vida para aquellos que creen en él. Considera lo que dice la Biblia en 2 Pedro 1:21: “Porque la profecía no ha tenido su origen en la voluntad humana, sino que los profetas hablaron de parte de Dios, impulsados por el Espíritu Santo”. Palabra de Dios.
Debemos asegurarnos de que el sueño o la visión esté alineada con la Biblia. Cualquier cosa que contradiga la Palabra de Dios no proviene del Señor. Nuestras mentes, e incluso Satanás, pueden engañarnos en gran manera.
También es importante buscar buenos consejos. Los cristianos maduros que diariamente estudian la Biblia te pueden ayudar a examinar las Escrituras. También pueden acompañarte en oración, otro componente muy importante, para discernir, mientras esperas la dirección del Señor.
Aunque a veces Dios elige hablar a la gente a través de sueños y visiones, también podemos acercarnos a él y conocer su voluntad al tener una relación con Jesucristo: el puente entre Dios y nosotros.
Víctor Martinez nunca olvidará aquella madrugada del domingo 19 de mayo de 2013, día de Pentecostés, en que, después de pasarse toda una vida orando y pidiendo a Dios que por la acción del Espíritu Santo le concediera el don de poder escribir libros, se despertó a media noche después de escuchar el susurro divino, me levanté y empecé a escribir lo que llamé mi primer Mensaje de Amor inspirado por el Espíritu Santo y por instrucciones del Padre lo reenvié al pequeño grupo de amigos y pacientes que tenía en mi WS.
A partir de aquel día se convirtió en un hábito despertar en la madrugada, sentarme a escribir, reenviar lo que llegaba a mi mente y corazón y hoy 13 años más tarde ya he enviado 4660 mensajes, lo que era un pequeño grupo de WS, se convirtió en miles de personas distribuidas en 15 grupos de difusión, ya en 65 países del mundo.
Hoy, en nuestro Retiro Espiritual de Cuaresma, caminando con Jesús, te invito a ser receptivo a la voz del Señor, recuerda que pedir con fe, ser perseverante en la oración y esperar el tiempo de Dios, entablando una comunicación de amistad diáfana y sólida con Jesús, es lo único que te abre las puertas de los cielos, alineándote con la misma frecuencia de santidad y amor de Dios.
Te invito a pasar el día conversando con Dios, en silencio, dándole gracias por todo, proclamándolo en tu mente y corazón y atento a su respuesta.
Hoy nos toca meditar acerca del 2do. Capítulo de tu libro: La Virgen María, el lugar de las mujeres en los tiempos de María.
Este mensaje ha llegado hasta todos ustedes gracias al apoyo recibido durante estos 13 años por nuestro hermano Nelson Mendoza. Bendícelo Señor.
No te olvides de apoyarnos con tu contribución, lo dejo a tu conciencia.
Hasta la próxima.



