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“El Gallo” recibe agrios piropos por no querer hacer fila en el banco

SANTO DOMINGO, R.D.- Todas las personas que van a los consulados, hacen sus finas.
En los bancos ocurre lo mismo, hay que hacer la fila.
Únicamente, para las embarazadas, envejecientes o personas con problemas de salud, hay ciertos privilegios, se le exonera la obligación de esperar su turno, por orden de llegada.
“El Gallo”, como popular y políticamente es conocido Luis Acosta Moreta, hizo un “show” en el Banco de Reservas, sucursal de la avenida México, en el Distrito Nacional.
El flamante director de la Dirección General de Desarrollo de la Comunidad (DGDC), se presentó a ese lugar y fue directamente hacia una de las cajeras, acercándose a su ventanilla, a pesar de que éste se encontraba atendiendo a un cliente.
Como era de esperar, la joven, con mucho respeto, se dirigió al visitante y le manifestó: “Señor tiene que esperar su turno”.
“El Gallo” reaccionó molesto y hasta un “coño” se le zafó, alegando que era un funcionario y, por tanto, no podía hacer fila en Banreservas.
Algunos usuarios reaccionaron por la actitud prepotente y arrogante de “El Gallo”, que llegó a solicitar la presencia de la encargada del director y de la encargada de Personal de esa institución bancaria, tal vez para pedir la cancelación de la joven cajera, que solamente cumplía con sus obligaciones y las normas de toda entidad bancaria.
La actitud de “El Gallo” fue vergonzosa…
Su tono bajó, al recibir una lluvia de amargos piropos, procedentes de algunos de los usuarios, que disciplinadamente hacían su fila.
Uno de ellos llegó a gravar parte del “show” de “El Gallo”, hasta que su grabación fue interrumpida por un miembro de la seguridad del banco.
Es posible que la lluvia de agrios y directos piropos recibido por “El Gallo”, lo hagan reflexionar y cuando acuda a una entidad bancaria, aunque sea del gobierno, respete el derecho de los demás.
En los bancos no hay privilegio, el orden y la disciplina es una obligación, es un deber.
A “El Gallo” se le olvidó que es el presidente de la Unión Demócrata Cristiana (UDC), que, aunque tiene muy poca gente, es una organización política y no, una empresa, de su propiedad.
Me cuentan que “El Gallo” llegó a la entidad bancaria y se colocó en la fila de los avanzando de edad, hablándole mal a la cajera que atendía a otros usuarios, alegando que andaba rápido y que él no hace fila por ser funcionario.
“El Gallo” reprochó varias veces a la cajera, porque no lo atendía a la carrera. Fue en ese momento que pidió ver al director de la sucursal y a la encarga del personal.
Un ciudadano, que era la persona que la empleada del banco atendía, al momento del llegar el funcionario, le reclamó, que esperara su turno, ya que era político y candidato.
“El Gallo”, que lucía molesto y medio acelerado, le respondió: “Que candidato del diablo”.
Ciudadanos que tenían, entre 15, 20, 25 y 30 minutos haciendo sus filas, se quejaron del personal del banco porque le iban a permitir que el funcionario hiciera su operación bancaria, a pesar de su arrogancia y el trato descortés hacia la empleada, que hacía su trabajo.




