Los corruptos de ayer y los impuestos de hoy

Antes de sacrificar a quienes se esfuerzan semanal, quincenal o mensualmente enviando remesas a familiares República Dominicana, gravándolas con impuestos.
Antes de poner un gravamen al sueldo 13 o antes de donar dos exoneraciones a los legisladores que luego se multiplican, ¿se ordenó a la banca paralizar cualquier desembolso a los implicados en actos de corrupción?
Iniciar la recuperación de los miles y miles de millones que los corruptos robaron al Estado, constituye una prioridad que daría un aliento de vida a la salud económica de la nación.
La prohibición de más de un vehículo a los legisladores, cada 4 años, además de otras sangrías a la finanza públicas, también serviría de soporte a la recuperación de una nación que combate en dos frentes, el de la corrupción y el coronavirus.
El presidente Luis Abinader tendrá, ahora, que conduce un vehículo pesado, que utilizar retrovisores con ojos de pez y poder ver (o tratar) la ropa interior de sus funcionarios.
Demasiado millones se llevaron entre las uñas a sus pasos por la administración pública, y sin dar señales para recuperar los millones que se llevaron los corruptos.
Extrañó que en listado para la creación de nuevos impuestos, que fue enviado a la cámara de Diputados, no se incluyeran el de la pobreza y el derecho a respirar.
El desborde de la corrupción fue el tiro de gracias al danilismo y su Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y si la falta de retrovisores limita al presidente Abinader, si el Congreso no es un sello gomígrafo, esa bomba de carga fiscal contra la clase media… ¡explotará!
Inquietantes rumores envuelven a poderosas figuras palaciegas, sobre el ruido de privatización. Ruido que tenía asidero real y sigue siendo más fuerte, e incluye un área importante en Villa Duarte Santo Domingo Este), en las proximidades de la avenida España.



