Metamorfosis: Aguacates morao se convierten en verde

Por Augusto Álvarez
El gran error de quien está arriba es que cree en lo que desea creer, y fue el gran trasiego de morados por fuera, pero verde por dentro y guardada para después.
Luego de transcurrir el primer resbalón en las primarias de octubre del 2019, el poder, ante lo que se veía venir, optó por prolongar su agonía para el 16 de febrero, y por la suspensión aquella, para el 15 de marzo, donde se escribió en los municipios el prólogo de las presidenciales del 5 de junio.
En esas elecciones congresuales y presidenciales, los aspirantes oficialistas a ocupar curules vestían el ropaje de su organización, morado, aunque como dice el refrán, lo importante es lo de adentro.
El constante desprendimiento de frutos del berenjenal, en cierto sentido asombra hasta los dueños de la parcela, mientras los receptores resonaban en voz alta: «Faltan más…».
Parece que las berenjenas crecieron en tierra cansada, lo que obligó a muchos a explorar nuevos horizontes, haciendo realidad el susodicho de que “eran morados por fuera y verdes por dentro”. Es decir, en vez de berenjena, eran aguacates.
La cercanía con la Fuerza del Pueblo ha constituido para los que abandonan el “viejo” Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el regreso a una nueva casa, preparada para todos.
Queda suelta en la plantación morada una berenjena con aspiraciones, que muchos consideran es un aguacate, que no deja ver la carta que esconde, pero que al disponer de poder para nombrar, podría ser el último en lanzarse al agua al ver a su embarcación zozobrando.