Audio: ¿Qué sucede con el dinero que tú nos aporta?
REFLEXIONES...

AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Siempre me dediqué a ayudar a miles de personas principalmente adolescentes y adultos a llevar una vida feliz y tranquila, a sentirse útiles, a valorar su auto estima y demostrarle a los demás que sí se puede, todo a través del amor que solo Dios puede poner en nuestros corazones.
Hoy me toca hacer mi trabajo y llevar la Palabra de Dios hasta todos los corazones que me escuchen, en todos los rincones del planeta.
He decidido dedicarme exclusivamente a las cosas de Dios, porque estoy seguro de que, Él me ha elegido para escribir y llevar mis inspiraciones, revelaciones y conocimientos obtenidos con el paso del tiempo, por el mundo entero, mostrando que, todos podemos llegar a ser personas libres, sin ataduras, felices, prósperos, saludables y espirituales.
En verdad que, en el ejercicio de mi profesión siempre he sido muy próspero y todo el dinero que he producido en el ejercicio de mis carreras ha provenido de personas agradecidas, que me han mostrado satisfacción y felicidad por mis servicios. Sí, he recibido todos mis haberes por medio de mis servicios, dedicados a ayudar a otros a ser exitosos, felices y capaces, a sentir paz, amor, dicha y gratitud.
Cada vez que hoy, en mi nueva misión de llevar la Palabra de Dios por el mundo entero, veo la solidaridad y el desprendimiento de quienes con tanto amor me hacen una pequeña donación para ayudarme a cumplir con las cosas del Padre, a través de la Empresa de Dios 24/7, pienso en cómo se deben sentir, cuando leen o escuchan mis Mensajes de Amor inspirados por el Espíritu Santo, reciben mis conferencias y mis orientaciones, no porque yo sea bueno o competente, sino por el gesto misericordioso de Dios, quien a través de mi trabajo llega hasta cada uno de los corazones de sus hijos amados.
He visto cómo nuestros mensajes se han convertido en bálsamos para el alma de muchos, quienes incluso han transformado sus vidas, lo sé, por los testimonios que me han brindado, al superarse, al encontrarse con Dios, crecer espiritualmente, aumentar sus conocimientos en diversas áreas, fortaleciendo incluso su relación de pareja y salvando sus hogares.
Lo más difícil de mi labor realizada, ha sido la subsistencia por estos mundos de Dios, y aunque recibo innumerables felicitaciones, retroalimentaciones positivas y bendiciones a diario, no igual en lo económico, sin embargo, he tenido que aprender a confiar en Dios, pues Él me ha demostrado que siempre provee a través de sus amados y elegidos hijos, que nos apoyan en esta labor, y digo nos apoyan por ser al mismo Dios y a mí a quienes respaldan para que esta tarea sea realizada.
Estoy convencido de que mi verdadera labor es ayudar a la gente a encontrar los recursos que Dios les ha dado y que guardan en su interior para sanar sus vidas, crecer en el Espíritu, y estrechar más su relación con el Padre, llegando a ser más prósperos y felices.
Cada vez que recibo dinero de alguien, llega impregnado de agradecimiento, de bendiciones, purificado por la felicidad y la espiritualidad con la que es enviado por quienes en verdad aman a Dios y sienten los deseos de apoyarnos en esta labor, razón por la que esas energías con que nos llegan sus contribuciones son transmitidas a otros, gracias a ustedes, todos esos buenos sentimientos y energías llegan a todo el que yo ayudo, asisto, con entusiasmo y mucho amor, para glorificar siempre a Dios.
Pero lo que es más significativo aún, esas energías, bendiciones, ese poder, que viene dado por el desprendimiento y agradecimiento a Dios regresa engrandecido a cada uno de ustedes multiplicado, quizás no de la misma manera en que lo diste, quizás regrese en milagros, a través de tus padres, hijos o nietos, en alegrías, en salud, en sonrisas…
Para Víctor Martínez es una dicha saber que el dinero que pasa por mis manos no esparce tristeza, ni genera desgracias, sino felicidad y amor por todos lados.
Gracias de todo corazón, a ti y tu familia, los tengo en constante oración y cada vez que alguien hace una contribución su nombre es elevado a lo alto y depositado en los brazos del Padre.
De cada aporte que ustedes me hacen, destino el 10% para ayudar a las personas necesitadas.
Dios les bendiga.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Celinés De Castro.
Hasta la próxima.



