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Asesinato a Charlie Kirk: Civilización – retroceso

Asesinato a Charlie Kirk: Civilización – retrocesoEn los Estados Unidos acaba de ocurrir un acontecimiento execrable y sumamente preocupante, con un matiz político-ideológico que debe llevarnos a una gran preocupación hemisférica en el Caribe y en los países del área latinoamericana.

Se trata de un punto crítico que pudiéramos calificar como el inicio de “una guerra civil de baja intensidad”, dentro del territorio norteamericano.

La ecuación amigo-enemigo, de nuevo, irrumpe con actos de violencia interna, verificados con este asesinato en un centro académico tan importante como lo es la Universidad de Utah.

En medio de la tragedia, el Congreso norteamericano acaba de dar un mal ejemplo. Los representantes del Partido Republicano, al pedir un minuto de silencio por el vil asesinato de este joven influencer, Charlie Kirk, con miles de seguidores en diferentes puntos geográficos —predicador de la fortaleza de la familia, la creencia en Dios y con apenas 32 años— resaltaron su legado extraordinario.

Sin embargo, los representantes del Partido Demócrata en el Congreso no supieron dar un mensaje de paz social, irrumpiendo en el sagrado recinto con disputas innecesarias ante una tragedia humana y un asesinato cometido por un joven de apenas 22 años,Tyler Robinson, conforme los primeros indicios graves, serios y concordantes, que señalan al autor de dicho crimen.

Sin embargo, es importante destacar que en los Estados Unidos de Norteamérica los asesinatos de políticos son un matiz del proceso histórico. No sólo hoy se han llevado a un joven importante, influencer y valiente en exponer sus ideas, sino que en el pasado también han matado a presidentes norteamericanos y a líderes democráticos que defendieron la importancia de la libertad de expresión del pensamiento político y social, dentro y fuera de la sociedad norteamericana.

Asesinato a Charlie Kirk: Civilización – retroceso
Presidentes asesinados en EE.UU.

Pero debemos hacer hincapié en que en los Estados Unidos existe un racismo ancestral.

En muchos estados, hasta hace poco, se impedía el matrimonio entre negros y blancos. No hay que olvidar los acontecimientos de los años 1960, que dieron al traste con la segregación racial en el transporte público, en las escuelas, restaurantes, tiendas y en todas las actividades sociales. Ese racismo mantuvo viva una ideología contraria a los valores de los padres fundadores, entre ellos el presidente Abraham Lincoln. 

Martin Luther King

La gran dificultad en este momento radica en que el liderazgo norteamericano comprenda y asuma que el enemigo no está dentro de cada uno de los pueblos norteamericanos. La lucha existencial de los Estados Unidos debe estar dirigida a la prevalencia de los valores fundamentales que le dieron origen como nación y al respeto institucional que debe prevalecer en el imaginario social. Para ello, se necesita un discurso político basado en un gran plan de nación, donde exista inclusión social, pero sin imponer los criterios de las minorías, y donde las políticas públicas se dirijan a la mayoría del pueblo norteamericano, que es la base de sustentación del nacionalismo y de sus instituciones, independientemente de la inteligencia artificial que en el futuro pueda modificar conductas y narrativas sociales.

El presidente Donald Trump ha ganado las elecciones y sus políticas públicas han sido disruptivas frente al crimen organizado, enfrentando la ilegalidad en todos los estamentos sociales y toda acción ilegítima que altere el bienestar de los norteamericanos.

Trump ha comprendido que la ausencia de ideología cristiana ha convertido a la sociedad norteamericana en un ateísmo militante, con manifestaciones existencialistas que han postrado a la juventud en la enfermedad apadrinada por el narcotráfico.

Trump herido en campaña

En muchas ciudades abundan jóvenes, hombres y mujeres, enfermos y deambulando por las calles, merecedores de mejor suerte en hospitales y centros especializados que los desintoxiquen e integren nuevamente a la sociedad.

El crimen organizado y el uso de inmigrantes ilegales en numerosas actividades comerciales han facilitado la violencia y la postración de muchas ciudades norteamericanas, acorraladas por el delito. Un país armado hasta los dientes y una crispación social, provocada por agentes criminales que incitan a la rebelión, agravan el enfrentamiento en torno a medidas migratorias, usadas como excusa para hacer una guerra irregular contra las políticas públicas del presidente Trump y contra la supresión de mafias criminales en territorio estadounidense.

Los organismos de inteligencia deberán emplearse a fondo. En lugar de vigilar a políticos de turno, tendrán que crear nuevos esquemas para enfrentar a las mafias que buscan controlar el territorio norteamericano y desencadenar enfrentamientos bajo el pretexto de las políticas de género, los derechos humanos de los migrantes ilegales y el laissez-faire autorizado en diferentes estados respecto al uso y venta de drogas.

Se trata de una nueva reingeniería social frente al libre mercado de las drogas que se vende y consume internamente en Estados Unidos, y contra la cual hoy combate el presidente Donald Trump en sus centros de abastecimiento y producción.

Charlie Kirk y Erika Frantzvie
Charlie Kirk y Erika Frantzvie

El asesinato de este joven, Charlie Kirk, no será una muerte más. Como ha dicho su esposa, Erika Frantzvie, constituye un nuevo eslabón en la lucha por el predominio de los valores reales de la sociedad norteamericana frente a la disrupción y el deterioro calamitoso que ha tronchada la vida de un joven útil y creyente en la democracia norteamericana.

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