Otro escándalo sacude la Policía! No hay control y la sociedad está indignada
¡Cógelo, Picante! La denuncia de una madre desesperada, que asegura que su hija fue drogada y violada en la Academia de Cadetes de la Policía Nacional, es una vergüenza nacional. Un crimen que exige una limpieza total, de arriba hasta abajo.

Buenos tardes…
El país está indignado y consternado. Lo que está pasando en la Policía Nacional es una podredumbre institucional, y el principal responsable tiene nombre y apellido: Luis Abinader.
Y ustedes saben por qué. Simplemente, por no escuchar. Por no actuar. Por no limpiar una institución que apesta desde hace rato.
La noche del 29 de diciembre, el presidente debió destituir a Ramón A. Guzmán Peralta como director policial. Por mentiroso.
Ese día, el país fue testigo del triple asesinato de dos marinos y un agente de la DNCD, ejecutados tras ser apresados por la propia Policía. Y aun así, Guzmán Peralta salió a decir —a través de su vocero— que los mismos habían “caído en un enfrentamiento”. Una vulgar mentira. Y el presidente, en lugar de actuar, guardó silencio y se hizo cómplice por omisión.
Luego vino el baño de sangre en La Barranquita, el 10 de septiembre: cinco jóvenes ejecutados a plena luz del día, ante decenas de testigos. Y otra vez, la misma canción: “murieron en un enfrentamiento”. Otro cuento barato que Abinader parece haberse creído… o celebrado. ¿Hasta cuándo?
Pero lo que acaba de explotar rebasa todos los límites. Una madre denuncia que su hija, cadete de segundo año, fue drogada y violada dentro de la Academia de la Policía en Hatillo. Que denunció el crimen en Asuntos Internos y nadie hizo nada.
Que ocultaron el caso. Y que el verdugo fue un mayor de apellido LS, quien seguía en su cargo como subdirector de la Academia, como si nada hubiera pasado. Seguía en el cargo, por lo menos hasta que su caso fue hecho público, más de cuatro meses después.
¡Qué asco! ¡Qué vergüenza nacional! ¿Y el presidente lo sabía? ¿Le informaron del crimen o también lo callaron? Porque si no lo sabía, es grave… pero si lo sabía y lo permitió, es imperdonable.
La “reforma policial” de la que tanto cacarean está enlodada, ensangrentada y fracasada. Hoy, dentro de esa institución, no sólo matan… también drogan y violan.
Y mientras tanto, el país arde en delincuencia. La gente se atrinchera en sus casas, los barrios son tierra de nadie, y los altos mandos policiales siguen en sus oficinas, blindados, cómodos y mudos.
Presidente Abinader, llegó la hora de demostrar si su discurso contra los abusos era verdad o pura propaganda.
Presidente, recuerde, el director de la Policía tiene una denuncia por violencia de género desde 2010, y el director de Asuntos Internos… otra peor. ¿Esa es la reforma? ¿Esa es la “nueva Policía”?
Y para colmo, resurgen las retaliaciones internas: oficiales del PRM perseguidos por el simple hecho de haber trabajado con antiguos jefes policiales. Ahora, nos informan que Guzmán Peralta prepara una lista de generales del PRM para recomendar su retiro. ¡Barbarazo! ¿A quién sirve Guzmán Peralta? ¿Qué busca con eso?
El presidente no puede seguir tolerando esa cacería política y personal.
Y atención a esto: Se dice que ya está listo el decreto del nombramiento del general Frank de los Santos como nuevo director policial. Si eso se firma, habrá fiesta en los círculos del PLD, especialmente entre los hermanos Medina Sánchez.
De los Santos, dicen, es hombre de la entera confianza de Alexis y Milcíades Medina. Incluso, sería quien protege una finca de uno de ellos en la parte Este de la provincia Santo Domingo.
¡Imagínense el nivel del relajo! Hasta Danilo Medina estaría celebrando… Y la fuente de esa información —atención— es una asistente del propio presidente Abinader. Tenemos su nombre. Si nos atacan, lo revelaremos. Aunque esa información está circulando en ciertos grupos. Esto no tiene mamacita.
Y para cerrar, un mensaje claro: Magistrado Wilson Camacho, no se haga el ciego ni el sordo. El país espera nombres, apellidos y rangos de quienes ordenaron la matanza de La Barranquita. Porque su investigación, hasta ahora, está coja… y tuerta.

¡Cógelo, Picante!
Esta mañana un apagón nos sacó de circulación… una computadora se nos fue en el viaje, se quemó con el bajón de luz y ahí mismo pasó el palé. Pero tranquilos, ya resolvimos con otra PC… ¡porque ni la oscuridad nos apaga los picantes!



