Cómo el sexo mejora la capacidad cognitiva

Durante mucho tiempo, la sexualidad fue abordada únicamente desde una perspectiva reproductiva o moral. Sin embargo, los avances en la neurociencia y la medicina han demostrado que una vida sexual saludable tiene efectos directos y positivos sobre el cerebro y la capacidad cognitiva.
Desde el punto de vista neurológico, la actividad sexual activa múltiples regiones cerebrales, entre ellas el hipocampo, la corteza prefrontal y el sistema límbico. Estas áreas están relacionadas con la memoria, la atención, la toma de decisiones y la regulación emocional, favoreciendo la neuroplasticidad.
Durante el sexo se liberan neurotransmisores como la dopamina, la oxitocina y la serotonina, esenciales para la motivación, el aprendizaje, el equilibrio emocional y la claridad mental. Al mismo tiempo, se reducen los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
Otro beneficio relevante es la mejora del sueño. Tras la actividad sexual, el organismo entra en un estado de relajación profunda que favorece el descanso reparador, clave para la consolidación de la memoria.
Promover una sexualidad sana, consciente y respetuosa no solo fortalece las relaciones humanas, sino que también representa una estrategia efectiva para preservar la salud mental y cognitiva.



