ACTUALIDADNACIONALESOPINION

Le presté dinero… y me pagó con traición

Un supuesto amigo, con serios problemas de salud y económicos, recibió mi apoyo por más de 50 años de amistad y lealtad. Le tendí la mano… y me falló.

Por ahora no doy su nombre, pero tengo en mi poder recibos, fotografías y hasta videos recibiendo un préstamo, sin intereses, el 4 de noviembre de 2023.

Acudió feliz y contento a la oficina de Solidaridad Internacional a recibir ese dinero como préstamo personal. Además, se le brindaron atenciones: traje italiano, vinos caros y un almuerzo “como un rey”, a costa de este amigo que hoy denuncia.

Recibió la suma de RD$100,000.00 (cien mil pesos dominicanos), en calidad de préstamo a 30 días, con el compromiso expreso de utilizarlos para iniciar trabajos de reparación de escuelas y reembolsarlos con fondos del Ministerio de Educación. Fue un ruego suyo, insistente, alegando que no podía acceder a préstamos.

Ha pasado más de un año del plazo acordado. Tras múltiples intentos fallidos de cobro, lo que queda es un quiebre total de confianza, agravado por su condición de supuesto profesional del derecho, la ingeniería y la comunicación.

En una ocasión lo encontré en la Zona Colonial, con una mochila que contenía una botella de whisky. Al abordarlo, tartamudeó y alegó enfermedad para justificar su silencio. Le recordé que ese dinero estaba destinado a un programa social. Pidió datos bancarios a través de emisarios… y nunca respondió.

Cabe destacar que esos fondos estaban destinados exclusivamente a la compra de computadoras, tabletas y sillas de ruedas para niños y ancianos vulnerables de la región Sur. Compromiso que tuve que asumir personalmente, recurriendo a un préstamo bancario para no fallar a mi palabra.

Existen evidencias claras: recibos, fotografías y videos del momento en que recibió el dinero.

Ese mismo “amigo” me llamó en una ocasión para ayudarle a completar el pago de una operación en la Clínica Independencia. Días después, también se le apoyó con compras para su recuperación.

Me pidió, además, que lo acompañara donde el administrador de la Lotería Nacional, Teófilo “Quico” Tabar, alegando que esa institución le adeudaba dinero por unas viviendas. Fue recibido y quedó satisfecho.

Luego solicitó ser llevado ante el ministro de Educación, Ángel Hernández, amigo y compueblano mío, para gestionar trabajos de reparación de escuelas públicas. Allí se le asignaron tres obras en Santo Domingo Oeste y fue remitido al departamento correspondiente para formalizar contratos.

Días después, alegó que recibiría un avance en 30 días y solicitó apoyo económico para iniciar los trabajos. Fue entonces cuando le presté los RD$100,000.00… y desapareció.

Rompió no solo un compromiso financiero, sino una amistad de décadas.

Aclaro: ni el señor Quico Tabar ni el ministro Ángel Hernández tienen relación alguna con este hecho. Fueron gestiones hechas de buena fe, sin comisión ni interés alguno.

Hoy, en medio de mi cumpleaños y enfrentando temas de salud, dejo constancia de esta amarga experiencia:

Fui engañado dos veces:

  • Con dinero
  • Con una falsa amistad

Porque al final, la verdad es una sola:

La palabra empeñada es el único patrimonio del hombre de bien; quien la quiebra, lo pierde todo.

Cumpleaños con traición

En ocasión de mi cumpleaños, este 30 de marzo, hago esta reflexión sobre una amarga experiencia que he vivido y que me lacera el alma: una amistad de más de 50 años que terminó en traición.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba