¿Quién protege la Loma de Managua… o quién se la está quedando?
Señora: los puntos de droga no se administran, se eliminan… ¿y el IAD qué busca abriendo caminos en una montaña protegida?

Buenos días.
La polémica por la Loma de Managua, en Bayaguana, no se enfría… se está calentando peligrosamente.
Las autoridades hablan de operativos, vigilancia y control. Pero en la calle, lo que crece es otra cosa: la desconfianza.
Porque aquí no se está hablando de cualquier pedazo de tierra. Se trata de una zona clave para el equilibrio hídrico de Monte Plata. Es agua. Es vida. Es futuro.
Y aun así, aparecen cercas, empalizadas y caminos abiertos que no huelen a progreso… huelen a ocupación.
Caminos en la loma… ¿para quién? Medio Ambiente lo admitió: autorizó caminos vecinales. Pero en Bayaguana nadie es ingenuo.
Porque cuando una montaña comienza a abrirse en canal, la historia ya está escrita: primero los caminos… después las cercas… luego los dueños… y al final, las villas.
Las imágenes lo dicen todo: no son senderos comunitarios, son heridas profundas en la montaña. Y la pregunta retumba: ¿caminos vecinales… para quién?

El IAD en escena… y la sospecha crece. En el propio comunicado del SENPA aparece el Instituto Agrario Dominicano (IAD). Y ahí es donde todo se pone más turbio.
El IAD no está para intervenir montañas protegidas. Su rol es la reforma agraria en tierras agrícolas, no abrir trochas en zonas ecológicas sensibles. No somos pendejos. Y ya en Monte Plata no hay indios. Hay rebeldes. Y si no lo creen, pregúntense a Juan Hubieres.
Entonces la pregunta cae con peso: ¿Qué tipo de “reforma” se está haciendo en plena Loma de Managua?
Zona protegida… intervenida. La Loma de Managua forma parte del entorno de Los Haitises. No es cualquier terreno. Y aun así, la están tocando.
- ¿Quién autorizó maquinaria donde nacen ríos?
- ¿Quién decidió que esa montaña podía abrirse?
Aquí no se discute tierra: se está poniendo en juego el agua de miles de personas de la provincia de Monte Plata y de Santo Domingo Este, San Antonio de Guerra y hasta de Boca Chica.
El silencio también habla. Mientras todo esto ocurre, hay algo más escandaloso que las máquinas: el silencio. Las autoridades locales calladas. Y respuestas a medias. Demasiado silencio para un tema demasiado serio. Y cuando el silencio se impone, la sospecha crece.
Y Advertencia desde Bayaguana:
- Los comunitarios no están dormidos.
- Ya se mencionan nombres.
Y que lo sepan, se comenta en voz baja… por ahora. Pero la advertencia está clara: si siguen avanzando, los nombres saldrán a la luz. Y son poderosos. Cuando se trata de agua, bosques y vida, la verdad no se entierra… explota.
¿Tolerar la droga… y repartirse las montañas? Y como si fuera poco, otro escándalo sacude la confianza pública.
Circula un video donde supuestamente una funcionaria —señalada como la gobernadora de San Juan— pide que no eliminen los puntos de droga, sino que los “mantengan bajos”. Si eso es cierto, no es un error, es una vergüenza nacional.
Los puntos de droga no se administran. No se regulan. Se eliminan. Todos. Porque son semilleros de violencia, crimen y destrucción social. Aquí no se necesita complacencia. Se necesita autoridad.
El mensaje al poder. Presidente Luis Abinader… el país está mirando. Mientras se habla de combatir la delincuencia, también se habla —cada vez más fuerte— de funcionarios y allegados interesados en terrenos de la Loma de Managua.
Y el libreto es viejo: construir rápido… y después nadie toca nada.
La línea está clara: Aquí hay que decidir de qué lado se está. No se puede perseguir al débil y permitir que los poderosos avancen sin freno. No se puede hablar de orden, mientras el desorden entra por la puerta grande.
La consigna ya no es susurro. En Bayaguana ya no están preguntando… están advirtiendo: La Loma de Managua no se vende… se defiende. Y esta vez, no parece que se van a quedar callados.
Al cierre: Faride Raful, nueva vez, en el ojo del huracán — le llueven “fundas”, pero de críticas. Noticia en desarrollo.



