Fuerzas Aéreas de EE.UU. incrementan su presencia frente a las costas venezolanas
Buques de guerra de la Armada rusa escoltan petroleros

VENEZUELA
Durante la madrugada de este miércoles, servicios de rastreo aéreo como Flightradar24 detectaron vuelos de varias aeronaves de la Armada de Estados Unidos cerca de la costa venezolana, en el mar Caribe.
Entre las aeronaves identificadas se encontraban cazas F/A-18 Super Hornet, aviones de guerra electrónica EA-18G Growler y aeronaves de patrulla antisubmarina P-8 Poseidon, sumando un total de seis unidades. Los vuelos incluyeron patrullajes prolongados y maniobras de vigilancia sobre rutas marítimas estratégicas.
Esta actividad coincide con el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump, quien informó sobre la imposición de un bloqueo total a los petroleros sancionados que viajen hacia o desde Venezuela. A través de la red social Truth Social, Trump afirmó haber ordenado el cierre total de estas rutas, acusando al Gobierno de Nicolás Maduro de apropiarse de propiedades estadounidenses, apoyar el terrorismo y cometer otros delitos.
El mandatario aseguró además que Venezuela se encuentra rodeada por “la armada más grande en la historia de la región” y advirtió que la presión militar y económica se intensificará hasta recuperar los activos que Washington considera ilegalmente expropiados.
Incautación del petrolero Skipper y despliegue naval
En días previos, fuerzas estadounidenses incautaron el petrolero Skipper, que transportaba crudo venezolano. Asimismo, un grupo de portaaviones encabezado por el USS Gerald R. Ford, acompañado por destructores y otras unidades navales, fue desplegado en la región.
De acuerdo con datos de seguimiento, las operaciones aéreas y navales formarían parte de una misión de monitoreo del tráfico marítimo, enmarcada oficialmente en la lucha contra el narcotráfico y el cumplimiento de sanciones. No obstante, el Pentágono no ha emitido comentarios oficiales sobre los últimos vuelos, aunque maniobras similares han sido descritas en el pasado como ejercicios de entrenamiento.
Venezuela protesta ante el CSNU por “piratería” de EE.UU.
El Gobierno de Venezuela presentó una protesta formal ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) por lo que calificó como un “grave acto de uso de la fuerza, secuestro y piratería” tras la incautación del petrolero Skipper en el mar Caribe.
El representante permanente de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, informó que Caracas denunció ante el CSNU “el robo del tanquero Skipper por parte del Gobierno de Estados Unidos, en un acto típico de piratería que viola abiertamente el derecho internacional”.
El pasado 10 de diciembre, el presidente Trump confirmó públicamente la incautación del buque en aguas adyacentes a Venezuela, señalando que Estados Unidos se quedaría con el petróleo transportado.
Moncada subrayó que este hecho no es aislado, sino que forma parte de “una política sostenida de coerción y agresión” contra Venezuela.
En la misiva dirigida al Consejo, actualmente presidido por Eslovenia, el Gobierno venezolano exigió:
– La liberación inmediata e incondicional de la tripulación retenida.
– La devolución del petróleo confiscado en alta mar.
– El cese de toda acción militar o interferencia contra la comercialización legal del crudo venezolano.
Asimismo, Caracas instó al CSNU a condenar el uso ilegítimo de la fuerza militar contra un buque civil y a dejar constancia de que no existe ninguna resolución del Consejo que autorice acciones contra Venezuela ni contra la exportación de su petróleo.
“La coherencia del sistema multilateral exige que los mismos principios aplicados contra la piratería en otras regiones sean hoy utilizados frente a la piratería ejercida por un Estado”, señala la nota oficial.
Impacto regional y reacción internacional
Venezuela advirtió que normalizar este tipo de acciones podría generar un grave precedente que amenace la seguridad de la navegación marítima internacional, en contradicción con la Carta de la ONU y el derecho del mar.
El canciller Yván Gil calificó la incautación como un “robo descarado” y un “acto de piratería internacional”, recordando que se suma al caso de CITGO, activo venezolano que —según Caracas— fue confiscado mediante procesos judiciales irregulares.
Buques de guerra de la Armada rusa escoltan petroleros
En paralelo, buques de guerra de la Armada rusa han escoltado petroleros que transportan productos energéticos rusos hacia el mar Caribe, en un contexto de creciente tensión geopolítica.
Tras la captura del Skipper, varios buques de la denominada “flota sombra” —utilizada para evadir sanciones— modificaron su rumbo. Un petrolero con bandera de Benín, que transportaba 300.000 barriles de nafta rusa destinados a PDVSA, regresó a Europa sin descargar, mientras que al menos cuatro superpetroleros cancelaron operaciones previstas en Venezuela.
Estas maniobras ocurrieron en medio de la presencia militar estadounidense en la región y la incautación de un cargamento estimado en 1,85 millones de barriles de petróleo.
Caracas sostiene que las operaciones de EE.UU. responden a una estrategia de cambio de régimen y de apropiación de recursos estratégicos como el petróleo, el gas y el oro, rechazando las acusaciones vinculadas a la lucha contra el narcotráfico.



