Irán atrapa a más cabecillas de disturbios y denuncia vínculos con el Mossad
Autoridades reportan decenas de detenidos en varias provincias tras operativos de inteligencia

TEHERÁN
Las fuerzas de seguridad y de inteligencia de Irán informaron del arresto de decenas de cabecillas y organizadores de los recientes disturbios registrados en el país, algunos de ellos presuntamente vinculados a la agencia de espionaje israelí, el Mossad.
La Organización de Inteligencia del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) en la provincia meridional de Fars anunció el sábado la identificación y captura de 154 líderes y coordinadores de los actos violentos ocurridos a inicios de este mes.
Según el comunicado oficial, las detenciones se produjeron tras un operativo de inteligencia “complejo y sorpresivo” ejecutado en los últimos días.
El informe señala, además, la captura de uno de los principales cabecillas de los disturbios en Fars, quien, de acuerdo con las autoridades, mantenía vínculos directos con el Mossad y habría desempeñado un papel clave en la planificación, organización y dirección de los actos violentos en la provincia.
De acuerdo con la Inteligencia del CGRI, el detenido mantenía contactos en el extranjero y participó activamente en la incitación de disturbios, así como en la creación de células terroristas.
Las autoridades aseguran que este individuo transfirió información sensible sobre figuras e instalaciones militares y judiciales de Fars a servicios de espionaje extranjeros, a cambio de dinero, y manifestó disposición para participar en ataques directos.
Más arrestos en Juzestán
De manera paralela, la Inteligencia del CGRI en la provincia de Juzestán, en el suroeste del país, informó este domingo del arresto de varios elementos clave relacionados con los disturbios recientes, así como de la incautación de una importante cantidad de armas blancas y de fuego.
En un comunicado, las autoridades de Juzestán indicaron que los detenidos estarían implicados en incendios de mezquitas y otros lugares de culto, el derramamiento de sangre de civiles y la destrucción de bienes públicos y privados.
Según la nota, estos grupos habrían recibido instrucciones de servicios de inteligencia extranjeros para asesinar civiles y figuras destacadas, fomentar divisiones sectarias, atacar instalaciones militares y sabotear infraestructuras estratégicas, incluidas tuberías petroleras, redes eléctricas y de comunicación, así como instalaciones de agua y gas.
Operativos locales y cooperación ciudadana
El jefe de la Policía del condado de Izeh, en Juzestán, Heshmatolá Bastami, anunció también el sábado la detención del principal líder de los actos violentos ocurridos recientemente en esa ciudad, entre ellos el incendio de bancos y la destrucción de propiedades públicas.
Bastami confirmó, además, la identificación y captura de otros implicados gracias a la colaboración y denuncias de ciudadanos.
Fuentes de seguridad informaron previamente del arresto de los principales responsables del ataque al edificio gubernamental del condado de Ramhormoz, también en Juzestán. Reportes adicionales señalan nuevas detenciones en la provincia noroccidental de Ardebil, relacionadas con actos de desorden y la profanación de lugares de culto religioso.
Acusaciones contra potencias extranjeras
En el marco de estos hechos, las autoridades iraníes reiteraron que, durante los recientes disturbios, grupos armados cometieron actos vandálicos en Teherán y otras ciudades, atacando a fuerzas de seguridad y prendiendo fuego a comercios, autobuses, edificios públicos y mezquitas.
El Gobierno de Irán ha denunciado de forma reiterada la implicación directa de Estados Unidos y de Israel en estos acontecimientos, asegurando que varios de los alborotadores armados habrían sido entrenados y apoyados por agencias de inteligencia estadounidenses e israelíes.



