Fundación Global pide al Gobierno acudir en auxilio de anciana de 98 años y su hijo que viven en extrema pobreza
Abandonaron su vieja y destartalada vivienda por temor a que les cayera encima
SAN FRANCISCO DE MACORÍS, R.D.
La realidad de la pobreza extrema vuelve a quedar al descubierto en sectores marginados de esta ciudad, donde una anciana de 98 años y su hijo sobreviven en condiciones de gran precariedad, sin la asistencia necesaria de las autoridades.
Se trata de Matilde Olivo, de 98 años, y su hijo René Burgos, quienes se vieron obligados a abandonar la humilde vivienda donde residían durante años, debido al avanzado estado de deterioro de la estructura, la cual amenaza con derrumbarse en cualquier momento.
La casa, ubicada cerca de una quebrada, en el barrio Manhattan, Vista del Valle, presenta un nivel de deterioro tal que —según denunciaron comunitarios— no reúne las condiciones mínimas para que ningún ser humano permanezca dentro de ella, ni siquiera por unos minutos.
Ante el peligro, madre e hijo tuvieron que refugiarse en una vivienda prestada por un ciudadano solidario, mientras enfrentan una situación de extrema vulnerabilidad.
La Fundación Derechos Humanos Global expresó su profunda preocupación por la situación de esta familia y solicitó la intervención urgente de las autoridades.
La presidenta de la organización, Rebeca Henríquez, hizo un llamado a empresarios, funcionarios, líderes políticos y a la sociedad en general para que acudan en auxilio de la anciana y su hijo.
“Esta familia vive en una de las condiciones de miseria más profundas que puede resistir un ser humano. Necesitan ayuda urgente”, expresó la dirigente comunitaria.
Henríquez afirmó que tanto la señora Olivo como su hijo tienen derecho a vivir en una vivienda digna y recordó que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar condiciones mínimas de bienestar a los ciudadanos más vulnerables.
La defensora de los derechos humanos también señaló que la situación de esta anciana no es un caso aislado. Según explicó, decenas de familias en distintos sectores de San Francisco de Macorís y otros municipios de la provincia Duarte enfrentan condiciones similares de pobreza extrema.
Esta realidad —según expresó— contrasta con las afirmaciones presentadas recientemente en el discurso de rendición de cuentas del presidente Luis Abinader, quien aseguró que los niveles de pobreza en el país se han reducido considerablemente.
Sin embargo, líderes comunitarios sostienen que en numerosos sectores marginados de esta región la pobreza continúa aumentando y muchas familias siguen esperando la asistencia del Estado.
La Fundación Derechos Humanos Global reiteró su llamado al Gobierno dominicano para que intervenga de manera urgente en favor de la señora Matilde Olivo y su hijo, así como de otras familias que viven en condiciones similares en esta provincia.
“La protección de los más vulnerables debe ser una prioridad para el Estado y para toda la sociedad”, concluyó Henríquez.



