Maduro ya no es señalado como líder del “Cartel de los Soles”
EE. UU. baja el tono: ahora sostiene que el derrocado presidente participó en un sistema de corrupción, enriqueciéndose mediante el narcotráfico y la protección de socios criminales, sin atribuirle el liderazgo directo de un cartel.

WASHINGTON, EE. UU.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos dio un giro significativo en el caso contra el capturado presidente venezolano, Nicolás Maduro, al eliminar la acusación directa que lo señalaba como líder del llamado Cartel de los Soles en la nueva imputación presentada tras su arresto.
En el documento actualizado, la Fiscalía estadounidense rebaja el lenguaje utilizado en la acusación de 2020 y deja de describir al Cartel de los Soles como una organización criminal estructurada, para referirse ahora a él como un “sistema de clientelismo” incrustado en las élites del poder venezolano.
La acusación original, presentada ante un gran jurado hace seis años, sostenía que Maduro “ayudó a gestionar y, en última instancia, a liderar el Cartel de los Soles a medida que ascendía al poder”, argumento que el entonces y ahora presidente Donald Trump utilizó reiteradamente para justificar su ofensiva antidrogas en el Caribe.
Washington también vinculó en aquel momento a la cúpula del presunto cartel con organizaciones criminales como el Tren de Aragua y el Cartel de Sinaloa, acusándolos de conspirar para inundar de drogas el territorio estadounidense.
Sin embargo, la nueva imputación —modificada pocas horas después de la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas— elimina casi todas las referencias al supuesto cartel como una estructura criminal formal, aunque mantiene los cargos por narcotráfico contra el exmandatario venezolano.
El texto revisado afirma que Maduro “participa, perpetúa y protege una cultura de corrupción en la que poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de sus socios criminales”. Añade que los beneficios de estas actividades fluyen hacia funcionarios corruptos que operan dentro de un sistema de clientelismo dirigido desde las más altas esferas, conocido como el Cartel de los Soles.
En total, el nombre del grupo apenas aparece dos veces en la nueva acusación, un contraste marcado con la imputación de 2020, donde era mencionado en decenas de ocasiones.
Este cambio de enfoque choca con el discurso público del presidente Trump, quien aseguró el pasado sábado que la captura de Maduro forma parte de una ofensiva mayor destinada a “descabezar” al Cartel de los Soles.
Cabe recordar que Estados Unidos designó oficialmente en 2025 al Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera (FTO), tras haberlo incluido previamente en la lista de grupos terroristas globales especialmente designados (SDGT). La decisión fue respaldada por gobiernos como los de Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú.
Venezuela y Cuba, por su parte, han rechazado esas acusaciones, calificándolas de “invento de la CIA” y “fetiche político” de Washington. Incluso dentro de Venezuela, analistas y expertos han cuestionado durante años la existencia del Cartel de los Soles como una red criminal cohesionada, señalando que las denuncias apuntan más a corrupción individual y redes informales que a una organización jerárquica.
Las primeras referencias al grupo se remontan a 2004, cuando el periodista Mauro Marcano acusó a oficiales de la Guardia Nacional de participar en el tráfico de drogas, tomando como símbolo las insignias en forma de sol que portan los generales venezolanos.
Maduro y Cilia Flores comparecieron este lunes por primera vez ante un tribunal federal en Nueva York, tras ser trasladados a Estados Unidos luego de un operativo relámpago ordenado por Trump. Durante la audiencia, el exmandatario se declaró no culpable de los cargos de narcoterrorismo y tenencia ilegal de armas, y volvió a insistir en que se considera “un prisionero de guerra”.



