Washington golpea al petróleo ilegal y cazan petroleros en el Caribe y el Atlántico
EE. UU. extiende el bloqueo marítimo, desafía a la “flota oscura” y envía un mensaje directo a Venezuela, Rusia y sus socios.

OCEANO PACIFICO
Estados Unidos volvió a golpear el corazón del negocio petrolero sancionado.
Este miércoles 7 de enero, dos petroleros fueron incautados simultáneamente en el Atlántico y el Mar Caribe, en operaciones coordinadas por el Departamento de Defensa, el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional, bajo la vigilancia directa del Comando Sur y el Comando Europeo.
La señal es clara: el cerco naval se endurece y no habrá zonas grises.
Persecución en el Atlántico, presión a Rusia
Uno de los buques, con destino final a Rusia, fue interceptado en el Atlántico Norte tras una persecución de más de dos semanas. En el área se encontraban unidades militares rusas, incluido un submarino, que no ofrecieron resistencia, según confirmaron fuentes citadas por The New York Times.
El petrolero, originalmente llamado Bella 1 y rebautizado Marinera, navegaba bajo falsa bandera rusa y figuraba en la lista de sanciones de EE. UU. desde junio de 2024. De acuerdo con NBC News, el buque estaba sujeto a una orden judicial de incautación por violar el régimen de sanciones. Datos de rastreo lo situaban el 5 de enero frente a la costa occidental de Escocia.
El Comando Europeo confirmó que la incautación se produjo después de que el buque evadiera el bloqueo marítimo y rechazara intentos previos de abordaje de la Guardia Costera estadounidense.
Golpe en el Caribe contra la “flota oscura”
De forma paralela, la Guardia Costera de EE. UU. interceptó otro petrolero en aguas internacionales del Mar Caribe. Se trata del M/T Sophia, identificado como parte de la llamada “flota oscura”, un entramado de buques sin estado o con pabellones alterados que, según Washington, evaden sanciones para exportar crudo venezolano y de otros países sancionados.
“En una acción realizada antes del amanecer, el Departamento de Defensa, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, detuvo sin incidentes a un buque cisterna autorizado y sin estado”, informó el Comando Sur.
La nave ya fue asegurada y es escoltada hacia Estados Unidos, donde se definirá su destino final conforme a los procesos judiciales.
Bloqueo sostenido y mensaje político
Estas incautaciones se suman a otras dos realizadas el mes pasado frente a las costas de Venezuela, como parte del bloqueo marítimo estadounidense contra el comercio de crudo sancionado.
El presidente Donald Trump ha reiterado que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, dejando claro que las gigantescas reservas venezolanas se han convertido en un eje estratégico y en un punto de fricción directa con Rusia y China.
El Comando Sur fue tajante: Estados Unidos se mantiene “vigilante y preparado” para apoyar a las agencias civiles y perseguir a buques y actores sancionados que operan en la región. Informes de inteligencia señalan que al menos tres petroleros vinculados a Venezuela cambiaron recientemente su pabellón a Rusia, en un intento desesperado por burlar las restricciones.
El mensaje no admite dudas: el petróleo sancionado ya no navega en silencio.
Estados Unidos cerró el mar, y quien insista en jugar al gato y al ratón, terminará abordado, incautado y expuesto.



