Cinco años después del magnicidio del presidente haitiano Jovenel Moïse, un tribunal federal de Miami inició el juicio contra varios implicados en el complot que terminó con su vida.
El 7 de julio de 2021, un grupo de 17 colombianos asesinó al mandatario haitiano en su residencia de Pétion‑Ville, según las investigaciones difundidas en aquel momento.
Ahora se abre una nueva etapa judicial. Trascendió que cinco implicados en el complot ya han sido condenados a cadena perpetua, mientras otros sospechosos siguen bajo investigación por su posible participación en el magnicidio del jefe de Estado haitiano.
Desde aquel trágico acontecimiento en que fue eliminado Moïse, Haití vive una crisis permanente, marcada por la inestabilidad política y el avance de las bandas armadas, que han llegado incluso a dominar zonas cercanas a la mansión presidencial.
Durante años se desconocía que algunos de los implicados en el magnicidio habían sido trasladados a Estados Unidos para ser procesados, aparentemente por razones de seguridad.
Fuentes cercanas al caso aseguran que Estados Unidos trabajó discretamente durante este tiempo, realizando las gestiones necesarias para asegurar que los acusados no escaparan de la justicia y pudieran enfrentar el proceso ante tribunales federales.