El presidente Trump impulsa el gran escudo de Las Américas

La reunión entre el presidente de EEUU, Donald J. Trump, y 12 mandatarios y líderes del continente, donde estaba Luis Abinader, define situaciones de la geopolítica regional.
El tema de Venezuela está en primera prioridad en la agenda del presidente Trump, al igual que Cuba y los problemas del narcoterrorismo y la corrupción, que empobrecen a nuestros pueblos.
Venezuela, otrora potencia económica y referencia de convivencia democrática, fue sumida en todo tipo de atrasos y sufrimientos por 26 años del socialismo loco de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
Venezuela fue destruida institucional, moral y económicamente. Un quiebre total.
El presidente Trump, con el eficiente auxilio de su equipo de trabajo, con Marco Rubio, trata de reconstruir una Venezuela libre, humana y democrática. Delcy Rodríguez, encargada interina del régimen allí, está obligada a jugar un papel de traumática y necesaria transición política.
Pronto deben celebrarse elecciones limpias en Venezuela y María Corina Machado se perfila como la ganadora segura. Deben escogerse los demás cargos por elección, con el voto del pueblo soberano.
Venezuela volverá a ser un pueblo próspero y feliz, porque su liderazgo reorientará sus acciones a explotar sus riquezas adecuadamente y hará las inversiones para la producción nacional en todas las áreas del desarrollo.
En cuanto a Cuba, pronto llegará su liberación. Los 60 años perdidos en robos, muertes, atrasos y represión del castrismo serán extirpados. Con Dios, Cuba será próspera, libre, democrática y feliz.
La presencia de otros presidentes, como el de RD, Luis Abinader, envía un claro mensaje de afinidades y acciones comunes para erradicar la corrupción pública y privada que nos destruye y el combate resuelto al narcoterrorismo. No podemos ser cómplices del trasiego por mar, aire y tierra de las malditas drogas.

Ojalá el presidente dominicano haya planteado con claridad meridiana la crisis con Haití y frenar por esa vía todos los trasiegos de humanos ilegales, armas, drogas, terroristas y demás diabluras, poniendo a este país en peligrosa situación de inseguridad, violencia y pérdida de nuestra soberanía.
En buena hora y felicitaciones a demás líderes sensibles y honestos de nuestra sufrida América.



