Golpe al mando y fuego cruzado: Irán anuncia represalia total por asesinato de Ali Larijani
Envía mensaje a la ONU: agresión de EE.UU. e Israel ha perturbado la navegación en Ormuz

Golpe directo al alto mando
ORIENTE MEDIO
El tablero se sacudió fuerte. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, fue reportado como fallecido junto a su hijo y varios miembros de su equipo en un ataque que Teherán califica como operación enemiga.
El gobierno iraní reaccionó con tono firme: el presidente Masoud Pezeshkian lo describió como una figura clave del Estado, mientras que el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica dejó claro que la respuesta no será simbólica.
En lenguaje de terreno: esto no fue un golpe cualquiera… fue un ataque al cerebro estratégico.
Respuesta en cadena: misiles, drones y advertencias
Tras los ataques, Irán activó su doctrina de respuesta inmediata:
- Lanzamientos de misiles y drones hacia objetivos estratégicos
- Advertencias directas contra fuerzas estadounidenses e israelíes en la región
- Mensaje claro: esto no se queda así
Las Fuerzas Armadas iraníes han dejado una línea marcada: la presión se mantiene hasta que el rival retroceda o pague el costo.
Beirut bajo fuego: la guerra se expande
Mientras tanto, el conflicto ya salpica otros frentes.
En Beirut, un ataque aéreo provocó el colapso de un edificio residencial en zonas densamente pobladas, dejando víctimas civiles y personas atrapadas bajo escombros.
Equipos de rescate trabajan contra el tiempo en medio de:
- Estructuras inestables
- Calles bloqueadas
- Riesgo de nuevos ataques
La escena es clara: la línea entre objetivos militares y zonas civiles se vuelve cada vez más difusa.
Mensaje de Irán a la ONU
El canciller iraní destacó que la agresión estadounidense-israelí contra Irán es la principal fuente de inseguridad en la región y la causa de las perturbaciones en la navegación del estrecho de Ormuz.
En una conversación telefónica con el secretario general de la ONU, António Guterres, Seyed Abbas Araqchi exigió la atención de la comunidad internacional sobre lo que calificó como la raíz de la inestabilidad regional y de las interrupciones en el estrecho de Ormuz: la agresión militar de Estados Unidos e Israel.
Asimismo, enfatizó que las alteraciones en la navegación en esta vía estratégica se derivan directamente del conflicto impuesto por ambas naciones.
Araqchi señaló que dichas acciones constituyen una flagrante violación de los principios y normas fundamentales de la Carta de la ONU, y recordó la responsabilidad tanto del organismo internacional como de su secretario general de condenar de manera clara y decisiva estas acciones.
Según el canciller iraní, cualquier país u organismo internacional verdaderamente comprometido con la paz y la seguridad debe condenar, sin ambigüedades, los actos que atribuye a Estados Unidos e Israel, y exigir el cese de las operaciones militares contra Irán.
Además, el ministro de Asuntos Exteriores condenó los ataques israelíes contra el Líbano, denunciando la muerte de numerosos civiles, y advirtió que la falta de respuesta ante lo que calificó como violaciones del derecho internacional en Palestina y otros países de la región solo contribuirá a una mayor expansión del conflicto y a un aumento de la inseguridad tanto regional como global.
Por su parte, el secretario general de la ONU compartió sus puntos de vista sobre la situación en el Golfo Pérsico y Asia Occidental, así como sobre la seguridad marítima en la zona.



