Washington niega jugada contra La Habana; Rubio tumba versión de golpe contra Díaz-Canel
Cuba advierte que está preparada para defenderse ante cualquier agresión

WASHINGTON
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, desmintió categóricamente un informe que afirmaba que Washington busca la salida del poder del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, calificándolo como “noticia falsa”.
Rubio reaccionó a una publicación del The New York Times que aseguraba que funcionarios estadounidenses habrían transmitido a La Habana que la renuncia de Díaz-Canel sería clave para avanzar en negociaciones bilaterales.
“La razón por la que tantos medios estadounidenses siguen publicando historias falsas como esta es porque confían en charlatanes y mentirosos que se presentan como fuentes informadas”, escribió el jefe de la diplomacia estadounidense en la red social X.
Según el artículo, sectores en Washington considerarían que un cambio en el liderazgo cubano podría facilitar reformas económicas estructurales y una eventual apertura hacia empresas estadounidenses. Sin embargo, estas afirmaciones fueron rechazadas de forma directa por el funcionario.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el 17 de marzo que su administración “hará algo con Cuba pronto”, sin ofrecer detalles adicionales, lo que ha generado especulación sobre el rumbo de la política hacia la isla.
Días antes, el 13 de marzo, Díaz-Canel confirmó que La Habana y Washington han sostenido contactos con el objetivo de abordar sus diferencias mediante el diálogo. Según explicó, las conversaciones buscan identificar problemas clave, explorar soluciones concretas y evaluar posibles áreas de cooperación en temas de interés común, incluyendo la seguridad y la estabilidad regional.
El mandatario cubano reiteró que su país está dispuesto a avanzar en este proceso sobre la base del respeto mutuo, la igualdad soberana y la no injerencia en los asuntos internos.
Cuba advierte está preparada para defenderse
Las relaciones entre La Habana y Washington atraviesan uno de sus momentos más tensos en años, marcadas por declaraciones cruzadas que han elevado la preocupación sobre una posible escalada.
El punto de fricción más reciente surgió tras declaraciones de Trump, quien insinuó que Estados Unidos podría “tomar control” de Cuba, una afirmación que fue interpretada en la isla como una amenaza directa a su soberanía.
En respuesta, Díaz-Canel afirmó que cualquier intento de intervención externa enfrentaría una resistencia firme y unificada del pueblo cubano.
“Cuba no permitirá que su soberanía sea vulnerada”, señaló el mandatario, destacando la capacidad del país para defender su territorio.
Las autoridades cubanas insisten en que décadas de presión externa no han debilitado su determinación, y subrayan que el país mantiene tanto la preparación como la voluntad para responder ante cualquier escenario.
Analistas señalan que este intercambio retórico recuerda episodios de alta tensión durante la Guerra Fría, como la Crisis de los Misiles de Cuba, y advierten que una escalada, incluso verbal, podría tener repercusiones en toda la región.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela, preocupada por la posibilidad de que el cruce de declaraciones evolucione hacia un escenario de mayor confrontación en el hemisferio occidental.



