Israel, un infierno armado para agredir

En los días en que aún no existía la IA, las grandes naciones se adelantaron al tiempo y crearon, dieron vida y armaron al naciente Estado judío.
Para un “Estado” como Irán, con una extensión territorial superior a un millón 600 mil kilómetros, el ruedo en las alturas no irá más allá de la bulla mediática.
Analicemos: dentro de Irán podrían introducirse 70 Estados sionistas y, aun así, sería apenas una caricatura de nación, incluso ideada por la inteligencia artificial. De cierto modo, les ha ido bien sembrando destrucción y muerte entre vecinos, siempre bajo la voluntad de su creador, Estados Unidos.
¿Acaso la vista especial del águila imperial, en unión con el K-9, ya había husmeado en el subsuelo del Medio Oriente sus negras riquezas?
En las alturas de Irán, el ruidoso sonido de las bombas judías y del Tío Sam se multiplica. ¿Se verificó su lanzamiento al descender a tierra?
Ignoramos qué lectura dan Israel y Estados Unidos a la guerra con Irán; sin embargo, en el caso concreto del Estado judío, salvo un golpe de suerte histórico, encontrar la salida dentro de la extensa extensión iraní sería improbable.
Mientras Israel escandaliza las alturas de Irán, abajo, en Ormuz, Donald Trump se queja de los europeos y la OTAN.



