
Mensaje 4688
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Continuamos hoy con nuestro análisis del Padre Nuestro, buscando siempre la verdad que nos acerque más a Dios y nos ubique en el nuevo contexto espiritual que nos prepare para los nuevos acontecimientos que nos esperan en esta nueva transformación del mundo.
El segundo error oculto, existente en la oración del Padre Nuestro, está también en su primer verso, durante siglos hemos estado diciendo “Padre Nuestro que estás en el cielo”, pero lo que Jesús dijo fue “abun d’bashmaya”, que significa: “Que estás en los cielos”, en plural, no en singular, pero ¿por qué es tan importante este detalle? ¿qué es lo que cambia? Cambia la visión de Dios y el lugar en el que habita, no se refiere solo al cielo azul que vemos con nuestros ojos, abarca toda la realidad celestial que la Biblia describe en tres niveles distintos:
El primer cielo, es el cielo visible, azul, con el sol, las nubes, estrellas, planetas, el universo físico, hermoso, sobre nosotros.
El segundo cielo, es invisible y muy peligroso, aquí es donde el bien y el mal combaten, donde ocurren las batallas entre los ángeles caídos y los ángeles de Dios.
Tercer Cielo, la morada de Dios, donde está su trono y la manifestación pura de Su Presencia. El Apóstol Pablo tuvo una visión de este lugar y lo describió como una experiencia increíble.
Cuando Jesús dice que estas en los cielos, está reconociendo que Dios no está solo en un lugar, Él lo trasciende todo, gobierna sobre el cielo que vemos, sobre la batalla espiritual que no vemos, y desde su trono de gloria.
Cuando oremos “Papá Nuestro que estas en los cielos”, estamos declarando tres cosas, primero nos proclamamos hijos y llamamos a nuestro papá, te proclamas parte de una familia eterna, afirmando que no eres un huérfano; segundo reconocemos que nuestro padre reina sobre toda la creación, visible e invisible, tiene autoridad absoluta sobre todos los ámbitos de la realidad, físicos y espirituales; tercero, tenemos acceso directo a su trono, no necesitamos intermediarios, Él siempre nos escucha con el amor de un papá.
Recuérdalo, Dios está presente en cada dimensión de la realidad, en los tres cielos, cuando hagas de nuevo el Padre Nuestro recuerda que estas declarando la verdad más poderosa llamando a Dios con el cariño de un hijo, y sintiéndote su hijo amado y predilecto.
Hoy continuamos con nuestro retiro espiritual de preparación para la Semana Santa, ¿hacia dónde vamos en la vida? ¿Cuál es la dirección?, en la segunda parada del mapa decimos santificado sea tu nombre, con esto estamos declarando nuestra dirección, pero, ¿Qué significa esto?, significa tratar el nombre de Dios como algo sagrado y especial, es pedir que todo lo que hagas en tu vida demuestre que Dios es santo y es bueno, pero no solo con palabras, sino con tus acciones, como dijo el propio Jesús en Mateo 5: “Así alumbre nuestra luz , delante de los hombres, para que vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en los cielos”, ya sabes quién eres y hacia dónde vas, pero ¿cuál es el destino de este viaje?
Hoy tu papá te invita a testimoniar su presencia en todas partes, pero con tus acciones, con tu comportamiento diferente al de los demás, reflejado a través de tus palabras dulces, tus gestos amables, de tus acciones honestas, de tu actitud de ayuda a los demás, que todo lo que hagas refleje que eres un verdadero hijo de Dios y lo testimonie con tus palabras diciendo, “hago esto en nombre de mi papá, Dios.”
Víctor Martinez, estará orando, durante todo el día por ti.
A partir de hoy debes hacerte el propósito de nunca acostarte sin haber hecho una obra de caridad, un plato de comida a alguien, unas palabras de aliento, una limosna, un aporte económico a alguna causa, lo que sea que muestre que eres un verdadero hijo de Dios.
Nos toca hoy orar a la Virgen Santísima haciendo el Santo Rosario, luego de leer el capítulo 20, “el gozo inefable de la Madre.
Mañana daremos otro paso para este encuentro con Dios.
Gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Elizabeth Lewest, este mensaje ha llegado hoy hasta todos ustedes, bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



