
Mensaje 4678
 AYUDAME A SALVAR UNA VIDAÂ
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Hoy te tengo una gran noticia, el Padre te está esperando con los brazos abiertos. Asà como el padre en la parábola del hijo pródigo estaba esperando que su hijo regresara. De hecho, «Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó» (Lucas 15:20). Corre hacia su hijo rebelde, lo abraza y lo besa.
En el tiempo de Jesús, no era costumbre que un hombre mayor corriera, sin embargo, el padre corre para saludar a su hijo, rompiendo las costumbres por el amor y el deseo de restaurarlo.
El hijo que regresa comienza su discurso preparado (versÃculo 21), pero su padre lo interrumpe y comienza a dar órdenes para honrar a su hijo- ¡la mejor túnica, el mejor anillo, la mejor fiesta! El padre no cuestiona a su hijo ni le sermonea; en cambio, lo perdona con alegrÃa y le recibe de nuevo como miembro de la familia.
¡Qué imagen del amor, la condescendencia y la gracia de Dios! El corazón de Dios está lleno de compasión por Sus hijos; está listo para dar la bienvenida al pecador que regresa a casa con una alegre celebración.
El hijo pródigo estaba satisfecho con volver a casa como esclavo, pero para su sorpresa y deleite es restaurado a la plena condición de ser hijo de su padre. El pecador cansado, demacrado y sucio que llegó a casa fue transformado en el invitado de honor en la casa de un hombre rico. Eso es lo que hace la gracia de Dios por un pecador arrepentido.
El mandato del padre de traer la mejor túnica para el hijo que regresó es una señal de dignidad y honor, prueba de la aceptación del pródigo de vuelta en la familia. El anillo para la mano del hijo es una señal de autoridad e hijo. Las sandalias para sus pies son un signo de que no es un siervo, ya que los siervos no usaban zapatos. El padre ordena que se prepare el becerro engordado, y se celebra una fiesta en honor al hijo que regresó. En esos tiempos, los becerros engordados se reservaban para ocasiones especiales. Esta no era solo cualquier fiesta; era una celebración excepcional y completa.
Todas estas cosas representan lo que recibimos en Cristo al recibir la salvación: el manto de la justicia del Redentor (IsaÃas 61:10), el privilegio de participar en el espÃritu de adopción (Efesios 1:5), y los pies calzados con la preparación del evangelio de la paz, dispuestos a caminar en los caminos de santidad (Efesios 6:15). Las acciones del padre en la parábola nos muestran que «No nos ha tratado según nuestros pecados, ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades. Porque como están de altos los cielos sobre la tierra, asà es de grande su misericordia para los que le temen. Como está de lejos el oriente del occidente, asà alejó de nosotros nuestras transgresiones. Como un padre se compadece de sus hijos, asà se compadece el Señor de los que le temen» (Salmo 103:10-13). En lugar de condenación, hay alegrÃa por un hijo que estaba «muerto, y ha revivido; se habÃa perdido, y es hallado» (Lucas 15:32).
VÃctor Martinez sabe lo que es sentirse acogido por el Padre, cuando nos acercamos con una actitud sincera de arrepentimiento, hoy en nuestros 40 dÃas caminando junto a Jesús, te invito a profundizar en esta parte de la parábola, léela y medÃtala en tu corazón. No dejes de leer además el capÃtulo 11 del libro de la Virgen.  ¿Te quieres sentir acogido, abrazado y amado por el Señor?
Gracias a nuestra hermana Mayra Martinez que nos está apoyando para que tu tengas la oportunidad de sentirte acogido por el Padre, bendÃcela, Señor. Â
Hasta la próxima.



