Fiesta arriba, hambre abajo

Por Augusto Álvarez
La extrema austeridad arropa a la población que carece de recursos (y piernas para cruzar el Niágara en bicicleta).
Mientras, trascendió que el Ministerio de Trabajo proyecta invertir unos 16 millones de pesos en una fiesta que no es para los trabajadores.
También la Cámara de Diputados gozará de lo lindo en una zona exclusiva del Este, obviando las declaraciones del presidente Luis Abinader de que debemos apretarnos los estómagos dada la situación creada en el plano internacional por la guerra en Medio Oriente y los precios del barril de petróleo.
Ignoramos los mecanismos con los cuales el ministro de Trabajo, Eddy Olivares, así como el señor Alfredo Pacheco, explicarán al mandatario el derroche de dineros del Estado, en medio de la crisis que afecta nuestra economía y que gravita y estrangula a los sectores más empobrecidos de nuestro país.
Que se piensa compartir con homólogos de otras naciones, arguyen los diputados representados por Pacheco… Oh, bendecidos han de ser por la fragilidad de una democracia muy “especial”, donde el Estado debe cubrir los antojos de los legisladores (tales como habichuelas con dulces).
Los hijos de Machepa deberán someterse a la austeridad oficial, mientras la autoridad disfruta del distendido.



