
Mensaje 4680
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Todos tenemos la obligación de predicar la Palabra de Dios, de apoyar su proliferación por el mundo entero, llevándola a cada corazón y cada rincón.
Unos desde el púlpito, otros desde el parque con su bocina, otros desde sus ambientes de trabajo, otros en la universidad, otros en sus hogares, no importa, pero es nuestro deber y obligación sembrar en los corazones de todos los que nos pasen por al lado, paz, amor, consuelo, apoyo, comprensión, los mejores aderezos que envuelven la presencia de Dios.
Es por eso por lo que el Espíritu Santo distribuye sus dones y carismas, ¿tienes el don de la Palabra?, ¿sabiduría divina?, ¿el don de escribir? ¿buenas relaciones humanas para empatizar e impactar a los demás? ¿de producir dinero con tu trabajo y tus capacidades y habilidades dadas por Dios? Todas tenemos que ponerlas al servicio del Señor, es esta la razón por la que existen fieles seguidores del Padre que, con sus contribuciones económicas apoyan a quienes tenemos la misión de predicar en cualquiera de su modalidad.
Así está hecho el mundo, en definitiva, todos somos sembradores de la Palabra de Dios.
Sembrar es, esparcir, arrojar la semilla en la tierra preparada para este fin. La parábola del sembrador, narrada en el Evangelio de Mateo 13, ilustra cómo la palabra de Dios reacciona de distinta manera según el corazón del oyente.
El sembrador siembra la semilla (la palabra) en cuatro tipos de terreno: junto al camino (arrebatada por el malo), sobre rocas (seca por falta de raíz), entre espinas (ahogada por las preocupaciones), y en buena tierra (produce fruto). Este relato destaca la importancia de la disposición del corazón para acoger la Palabra con profundidad y perseverancia. Es la primera parábola del ciclo de enseñanzas de Jesús sobre el Reino de Dios.
Nosotros quienes estamos dedicados a sembrar la semilla de la Palabra de Dios, en ocasiones nos desanimamos, pues nos sentimos fracasados cuando cansados de sembrar día a día no alcanzamos a ver las cosechas, los frutos, es aquí cuando el maligno se aprovecha para incitarte a dejar lo que estás haciendo y dedicarte a otra cosa, pero tarde o temprano la semilla que cae en tierra buena da sus frutos.
Víctor Martinez invita a quienes han estado haciendo este retiro de Cuaresma: “40 días caminando con Jesús” a que ingresen a la Empresa de Dios 24/7, únanse a nosotros en el amor de Dios, ven a formar parte de nuestra Comunidad de Amor, a darnos apoyo al Padre y a quienes estamos entregados a esta labor, para conquistar cada día más corazones por el mundo entero.
Hoy vamos a sembrar la Palabra de Dios en alguien, atrévete a hablarle de Dios a tu compañero, empleado, amigo, a quien sea que Dios te ponga en tu corazón, es este tu ejercicio del día recuerda que Jesús está caminando a tu lado.
Leeremos la Parábola del Sembrador, Marcos 4, 3-9 y la meditarás en tu corazón, ¿Cuál de las semillas has sido tú?
Es Yolanda Logroño, una fiel discípula del Señor, quien nunca se cansa de apoyarnos en esta misión de llevar la Palabra de Dios por el mundo entero, bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



