
Mensaje 4669
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
¿Te gustaría ser uno de los hijos amados y predilectos de Dios? Pues en estos 40 días caminando junto a Jesús, como retiro espiritual, te estás preparando para pasar a formar parte de los hijos amados y predilectos del Padre.
En el Génesis 12 el Señor ordena a Abrán a salir de su tierra, de su patria, de su casa, hacia la tierra del Señor. Haciéndole la promesa de que será una nación, y será famoso por las bendiciones de Dios.
¿Qué hizo Abrán? Fue obediente. Hoy el Señor nos manda a renunciar a todo, a cambio de Él y a darle preferencia a Su Tierra, a Su Patria, a Su Casa, en otras palabras, a optar por las cosas de Dios, asumiendo su vida, sus mandatos, sus buenos ejemplos, su misión y entonces seremos bendecidos.
Y es que, tal como nos lo dice el salmo 32, “la palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la tierra.
Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme, en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre.”
Dios tiene sus ojos puestos en nosotros, porque nos ama como a sus hijos predilectos, por eso nos ha llamado a una vocación santa, como lo dice san Pablo, fuera del pecado, de las impurezas.
Para ser uno de sus hijos predilectos y amados debemos acompañar a Jesús, en sus padecimientos y sufrimientos camino a la cruz, en su pasión, muerte y resurrección, asumiendo nuestros sufrimientos propios, cargando con nuestra propia cruz para depositar ante Dios todo lo que nos pueda alejar de Su Gracia, renunciando al pecado y pasar a ser parte de sus hijos predilectos.
Entonces podremos ser tomados en cuenta como Pedro, Santiago y Juan, subir con Él a lo alto, y ver con nuestros propios ojos como se transfigura y te transforma a ti, verás su rostro resplandecer y sus vestidos blancos como la luz.
Libre de impurezas, de pecado, decidido a caminar siempre con Él aceptando Su Voluntad y ya en la cima espiritual, en lo alto, escucharás la voz de Dios decirte: “Tu eres uno de mis hijos amados, en quienes me complazco”, y podrás escucharlo.
Víctor Martinez siempre ha dicho que, los caminos del cielo están llenos de espinas, tienen un precio de sacrificio, de dolor, cada espina por cada pecado cometido, pero están rodeados de hermosas flores que podríamos cultivar, para hacer una alfombra de pétalos junto al Señor, si caminamos a su lado, esto solo lo podemos lograr si renunciamos a todo lo que nos pueda alejar de Dios.
Hoy como ejercicio espiritual, caminaremos junto al Señor y entablaremos un diálogo profundo con Él, como si fuera tu mejor amigo, háblale, pregúntale, consúltale y has silencio tratando de escucharlo, de encontrarlo en el susurrar del viento, el canto de las aves, en el silencio de tu habitación. Ojalá puedas ir a caminar a un lugar en contacto con la naturaleza, sin audífonos, ni música, solo con la presencia de su voz.
Hoy vamos a meditar el capítulo 6 de nuestro libro de la Virgen María.
Es Matilde Farach quien se une hoy a nuestra caminata con Jesús para ayudarnos a formar parte de los hijos predilectos del Señor.
Hasta la próxima.



