La masacre de Santiago derrumba la “Reforma Policial”

La pasada semana, se escenificó en el sector La Barranquita, de Santiago de los Caballeros, una tragedia que estremeció al país: cinco ciudadanos fueron abatidos por agentes de la Policía Nacional, en un supuesto “enfrentamiento”.
Según la versión oficial, los perseguidos —presuntos delincuentes— se habían “atrincherado” dentro de una barbería, donde fueron ultimados. Sin embargo, videos y testigos presenciales cuentan otra historia.
Un joven barbero, reconocido por sus valores morales, y su cliente, figuran entre los cinco “delincuentes” que fueron asesinados por los agentes del Dicrim y Caso Complejo de Investigación del Palacio de la Policía Nacional, quienes inmediatamente los señalaron como “peligrosos delincuentes”.
Todo el país se escandalizó con este crimen y surgieron preguntas inevitables:
- Si ya estaban acorralados, ¿por qué ejecutarlos?
- ¿Por qué matar a ciudadanos inocentes como el fígaro y su cliente?
Tras investigaciones de campo realizadas por nuestros compañeros, se mencionan dos posibles causas de esta masacre:
- Que los presuntos delincuentes se negaron a seguir pagando su acostumbrado “peaje” a las autoridades.
- Que “el fugado” fue “vendido” a la Policía.
Sea cual fuere la razón, debe ser investigada a fondo y sancionados todos los responsables, como es el mandato del Ministerio Público.
Con esta acción atroz se derrumba la esperanza de que la llamada “Reforma Policial” significara un cambio real en la conducta de esta agencia represiva.
Es obligatorio reformular la Reforma Policial.
Nosotros tenemos nuestra propuesta para avanzar hacia una democracia popular.
¡Justicia ya!



