¿Venezuela en la mira de Donald Trump?

Por Augusto Álvarez
Los ejercicios militares de tropas estadounidenses en Puerto Rico, sumados al cerco diplomático y económico contra Venezuela, han llevado al presidente Nicolás Maduro a redoblar la vigilancia ante una posible agresión “gringa”.
Al mismo tiempo, en distintos niveles, la población venezolana está siendo entrenada en el uso de armas. Esto plantea una pregunta clave: ¿por qué solo cuando se percibe una amenaza de invasión se activa la preparación ciudadana en defensa de la patria? La respuesta parece simple: temor oficial e instrucciones de la metrópolis.
Vale recordar que el régimen de Trujillo instauró en su momento el Servicio Militar Obligatorio para hombres entre 18 y 35 años. Más tarde, en el área de la Feria Ganadera, con veteranos del Ejército, se instruía a personas con fusiles de palo. ¿Para combatir a quién?
En Venezuela, el gobierno de Maduro, al observar maniobras cerca de sus aguas territoriales, entiende que una eventual lucha no será solo de militares, sino de toda la población. Y en una frontera tan extensa, con bases militares y gobiernos aliados de EE.UU. en su entorno, los ejercicios en Puerto Rico son percibidos como una clara señal de tormenta.
A veces, los relámpagos se adelantan a los truenos… ¿será esto un presagio de lluvias?
Resulta difícil aceptar sin cuestionar las acusaciones de la administración Trump contra Maduro.
Basta recordar que en Nicaragua un coronel estadounidense —Oliver North— fue enjuiciado por el Congreso tras comercializar con drogas para financiar a la “Contra”. También en Oriente Medio se han derrocado gobiernos por “errores”. Entonces, ¿debemos creer todo lo que Washington dice sobre Venezuela?



