Vejez en la sombra
La cruda realidad de la pobreza y exclusión en la República Dominicana

Por Rebeca Henríquez
En la República Dominicana, muchos envejecientes viven en condiciones de pobreza extrema, sin acceso a pensiones dignas ni apoyo económico. Esta situación se agrava por la falta de programas sociales que aborden sus necesidades específicas, dejándolos vulnerables y aislados.
La mayoría de los ancianos dependen de pensiones que apenas cubren sus necesidades básicas, lo que limita su acceso a alimentos, medicinas y atención médica. Esto crea un ciclo de pobreza difícil de romper. La ausencia de políticas efectivas que atiendan a la población envejeciente contribuye a su exclusión social. Sin programas que ofrezcan apoyo y recursos, muchos ancianos se ven forzados a depender de la caridad o de sus familias, que a menudo también enfrentan dificultades.
La pobreza no solo afecta las condiciones materiales de vida, sino que también conduce al aislamiento social. Muchos envejecientes se sienten olvidados y marginados, lo que impacta negativamente en su salud mental y bienestar general. Además, las mujeres, que representan una gran parte de la población envejeciente, enfrentan desigualdades adicionales debido a la falta de oportunidades laborales y pensiones adecuadas a lo largo de su vida.
La situación de pobreza y exclusión social de los envejecientes en la República Dominicana es un llamado urgente a la acción. Es fundamental que se implementen políticas inclusivas que garanticen su bienestar y dignidad.



