Brasil ante la encrucijada: Lula y Flávio Bolsonaro se disputan el gigante sudamericano

Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar este domingo 4 de octubre en una elección profundamente polarizada. Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato no consecutivo; Flávio Bolsonaro, de 45, intenta heredar la fuerza política de su padre y conquistar la Presidencia.
Por Plinio De Oleo
BRASILIA, Brasil.
Brasil, el gigante de América Latina, acude este domingo a las urnas en una de las elecciones presidenciales más polarizadas de las últimas décadas, con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, enfrentado al senador Flávio Bolsonaro, de 45, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
La disputa llega a la jornada electoral prácticamente en llamas, con encuestas que muestran una carrera estrecha y una segunda vuelta como escenario altamente probable.
Un poco de historia para entender al gigante
Brasil no es cualquier país.
Es una nación continental, con más de cinco siglos de historia, marcada por la colonización, la esclavitud, las dictaduras, los ciclos económicos y una permanente disputa entre distintas corrientes políticas.
1500-1822: colonia de Portugal, con una economía sustentada durante largos períodos en la explotación agrícola, la minería y el trabajo esclavo.
1822: independencia de Portugal, proclamada por Pedro I a orillas del río Ipiranga con el histórico grito de “¡Independencia o Muerte!”.
1889-1930: República Vieja, período dominado por las élites políticas y económicas de São Paulo y Minas Gerais, en el conocido esquema del “café con leche”.
1930-1954: Getúlio Vargas llega al poder y se convierte en una de las figuras más influyentes de la historia política brasileña. Fue presidente, dictador y también impulsor de importantes políticas laborales y sociales.
1964-1985: dictadura militar. Fueron 21 años de régimen autoritario, crecimiento económico en determinadas etapas, pero también censura, persecución política y torturas.
1985 en adelante: redemocratización y consolidación institucional con la Constitución de 1988.
2003: llega Lula da Silva, un tornero mecánico y antiguo líder sindical del Nordeste, convertido en el primer presidente obrero de Brasil.
2018: Jair Bolsonaro llega a la Presidencia como expresión de una nueva derecha conservadora, con un discurso de orden, seguridad y oposición frontal al Partido de los Trabajadores.
Brasil ha oscilado durante décadas entre proyectos políticos muy diferentes. Y ahora vuelve a encontrarse frente a una disyuntiva de enorme importancia nacional y regional.
Lula, 80 años: el viejo zorro vuelve a la pelea
Luiz Inácio Lula da Silva nació el 27 de octubre de 1945 en Caetés, Pernambuco. Tiene 80 años y cumplirá 81 el próximo 27 de octubre.
Es una de las figuras políticas más importantes de la historia reciente de América Latina.
Tornero mecánico, dirigente sindical que enfrentó la dictadura, fundador del Partido de los Trabajadores en 1980, candidato derrotado en tres elecciones presidenciales y vencedor finalmente en 2002 y 2006.
Sus gobiernos impulsaron programas sociales que contribuyeron a reducir significativamente la pobreza y ampliaron el acceso de millones de brasileños a políticas de protección social.
Después llegó el capítulo más turbulento: fue condenado y encarcelado en el marco de la operación Lava Jato, pero las condenas fueron posteriormente anuladas por el Supremo Tribunal Federal debido a cuestiones relacionadas con la competencia de la jurisdicción que llevó sus procesos. Con ello recuperó sus derechos políticos y pudo competir nuevamente en 2022.
Ahora busca un cuarto mandato presidencial no consecutivo.
Pero el Lula de 2026 ya no es el mismo de 2002.
Tiene 80 años, enfrenta un escenario político más fragmentado y llega a la elección con cuestionamientos sobre el costo de vida, las cuentas públicas, la seguridad y el desgaste natural de un gobierno que lleva varios años en el poder.
El escándalo relacionado con Banco Master también ha golpeado el ambiente político brasileño y ha salpicado a figuras cercanas a ambos sectores.
Flávio Bolsonaro, 45 años: el heredero de la derecha
Flávio Bolsonaro nació el 30 de abril de 1981 en Resende, Río de Janeiro. Tiene 45 años.
No es Jair Bolsonaro.
Es su hijo mayor y senador por Río de Janeiro. Abogado y político, ha construido su propia carrera, aunque su candidatura presidencial está estrechamente vinculada al legado político de su padre.
Detrás de Flávio se encuentra buena parte de la estructura política que llevó a Jair Bolsonaro a la Presidencia en 2018: sectores evangélicos, parte del agronegocio, grupos conservadores, sectores de las Fuerzas Armadas y una franja importante de las clases medias y del electorado contrario al PT.
Su discurso combina conservadurismo en asuntos sociales, posiciones económicas más liberales y una línea dura frente a la delincuencia.
Su candidatura también cuenta con el respaldo político de su padre, quien se encuentra preso tras haber sido condenado por delitos relacionados con el intento de revertir el resultado de las elecciones de 2022.
Las encuestas: la pelea se cerró
Aquí los números cambiaron considerablemente respecto de los pronósticos de semanas anteriores.
La encuesta Datafolha divulgada antes de la elección coloca a Lula con 45 % de los votos válidos, frente a 40 % de Flávio Bolsonaro en el primer turno. En una eventual segunda vuelta, el mismo estudio registra 48 % para Lula y 45 % para Flávio, diferencia que se encuentra dentro del margen de error y configura un empate técnico.
La última Quaest, por su parte, coloca a Lula con 46 % y a Flávio con 45 % de los votos válidos en el primer turno. Para una eventual segunda vuelta, el sondeo registra 44 % para Flávio y 42 % para Lula, también dentro del margen de error.
Otros estudios muestran igualmente una disputa extremadamente cerrada.
Por eso, más que hablar de un resultado cantado, lo que muestran las últimas mediciones es una elección abierta y con una fuerte polarización entre los dos principales candidatos.
Segunda vuelta: 25 de octubre
Mañana nadie tiene la Presidencia asegurada.
Si ninguno de los candidatos obtiene más del 50 % de los votos válidos, Brasil tendrá una segunda vuelta el 25 de octubre. Ese escenario es considerado altamente probable por los principales análisis electorales.
Y ahí es donde comienza otra elección.
Los votos de los demás candidatos serán decisivos para definir quién logra construir una mayoría. Pero no puede darse por sentado que todos esos votos pasarán automáticamente a uno u otro de los dos punteros.
La campaña ha mostrado que Brasil continúa profundamente dividido: izquierda contra derecha, lulismo contra bolsonarismo, Nordeste contra parte del Sur y Centro-Oeste, sectores populares contra segmentos de las clases medias y una fuerte disputa entre católicos, evangélicos, sindicatos, empresarios y productores rurales.
Brasil vota y América Latina mira
Lo que está en juego no es solamente quién ocupará el Palacio de Planalto.
Brasil es la principal economía de América Latina, el país más poblado de la región y una de sus principales potencias diplomáticas, económicas y militares.
Por eso, el resultado tendrá repercusiones más allá de sus fronteras.
La elección enfrenta dos proyectos políticos profundamente distintos y dos figuras de generaciones completamente diferentes: Lula, el viejo líder sindical que regresó del ostracismo político para buscar un cuarto mandato, y Flávio Bolsonaro, el hijo de Jair que intenta convertir el apellido Bolsonaro en una dinastía política con futuro propio.
Brasil está ante una encrucijada.
Mañana comienzan a caer las máscaras, las encuestas dejan de hablar y empiezan a hablar las urnas.



