¡Lavrov prende las alarmas! Rusia sigue de cerca planes de guerra de la OTAN

El canciller ruso acusa a Occidente de aumentar la tensión en Europa y Oriente Medio; Moscú asegura estar alerta ante los movimientos militares de la alianza y recuerda que responderá ante cualquier ataque a su territorio.
MOSCÚ
Rusia sigue con atención las declaraciones y movimientos militares de la OTAN relacionados con su flanco oriental y mantiene sus fuerzas en estado de alerta, afirmó el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, durante una conferencia de prensa celebrada tras reunirse con su homólogo de Timor Oriental, Bendito Freitas.
Lavrov aseguró que Moscú ha escuchado las advertencias occidentales sobre una eventual preparación para un conflicto con Rusia y sostuvo que su país continuará trabajando para impedir, según su interpretación, cualquier amenaza procedente de sus vecinos occidentales.
El jefe de la diplomacia rusa dijo además que observa con una postura «filosófica» los anuncios de la OTAN sobre sus planes considerados «defensivos» para el flanco oriental, argumentando que las declaraciones de los gobiernos occidentales pueden cambiar de un día para otro.
Kaliningrado: punto de máxima tensión
Las advertencias de Lavrov se producen en un momento de creciente tensión alrededor de Kaliningrado, territorio ruso situado entre Polonia y Lituania, ambos miembros de la OTAN.
Moscú ya había advertido a finales de septiembre que podría recurrir a todo su arsenal, incluidas armas nucleares, si la alianza intentara aislar militarmente Kaliningrado. Rusia calificó entonces ese escenario como un riesgo de enfrentamiento directo con la OTAN.
El presidente ruso, Vladimir Putin, también afirmó recientemente que cualquier ataque contra Kaliningrado o contra otra parte del territorio ruso recibiría una respuesta, y señaló que Moscú considera ese territorio una cuestión de seguridad estratégica.
La OTAN, sin embargo, sostiene una posición diferente. Su secretario general, Mark Rutte, afirmó que no existe una amenaza inmediata de Rusia contra territorio de la alianza y reiteró que la OTAN es una organización defensiva. También pidió a Moscú abandonar la retórica nuclear.
Lavrov: Occidente de desestabilizar Oriente Medio
El canciller ruso también responsabilizó a los países occidentales de parte de la inestabilidad que afecta a Oriente Medio y sostuvo que la injerencia extranjera ha tenido consecuencias graves para la región.
Lavrov manifestó, además, preocupación por el impacto que la situación alrededor de Irán está teniendo sobre la economía mundial.
El funcionario ruso expresó la esperanza de que los esfuerzos diplomáticos de países de la región, entre ellos Egipto, Pakistán, Qatar y Arabia Saudita, contribuyan a mantener la crisis dentro de los canales políticos y diplomáticos.
Moscú mira con preocupación al Asia-Pacífico
Lavrov acusó también a Estados Unidos y a varios países europeos, así como a Australia y Japón, de intentar crear estructuras cerradas de cooperación en la región Asia-Pacífico.
Según el canciller ruso, esa tendencia contrasta con el modelo impulsado por la ASEAN, basado —según Moscú— en la inclusión y el consenso.
Rusia, dijo, observa con preocupación cualquier proceso que pueda desembocar en nuevas estructuras de bloques militares o políticos en la región.
Afganistán: Rusia busca mantener la mediación
Sobre Afganistán, Lavrov calificó de lamentable, aunque no inesperada, la falta de un documento final en el denominado Formato de Moscú.
El diplomático aseguró que Rusia continuará intentando facilitar el diálogo entre Afganistán y Pakistán, países cuyas relaciones atraviesan dificultades y que, según Moscú, tienen interés en normalizar sus vínculos.
Más cooperación con Timor Oriental
Durante las conversaciones con Bendito Freitas, Lavrov destacó las posibilidades de ampliar la cooperación económica entre Rusia y Timor Oriental, especialmente en sectores como energía, minería, pesca y turismo.
También manifestó la disposición de Moscú a incrementar el suministro energético a ese país y a colaborar con la apertura de una embajada de Timor Oriental en la capital rusa.
Una tensión que vuelve a subir
Las declaraciones de Lavrov se producen mientras Europa y Rusia intercambian advertencias cada vez más duras sobre seguridad, especialmente en el Báltico y alrededor de Kaliningrado.
Aunque Moscú presenta sus advertencias como medidas de disuasión frente a la OTAN, la alianza rechaza la idea de que esté preparando una guerra contra Rusia y mantiene que sus medidas responden a necesidades defensivas.
El riesgo que señalan analistas internacionales no es solamente una decisión deliberada de iniciar una guerra, sino también una escalada provocada por errores de cálculo, incidentes militares o interpretaciones equivocadas de las acciones del adversario. Kaliningrado, por su ubicación entre dos países de la OTAN, permanece como uno de los principales puntos de fricción.



