
Mensaje 4878
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
La Palabra de Dios de este domingo nos presenta una escena que conmueve: un hombre rico que vive rodeado de comodidades y, a su puerta, un pobre llamado Lázaro que sufre y necesita ayuda.
Lo más grave no es que aquel hombre fuera rico. Lo grave es que veía a Lázaro y permanecía indiferente.
Esta Palabra nos pregunta hoy: ¿A quién tenemos cerca y no estamos viendo?
Quizás tenemos cerca a alguien que necesita una palabra de cariño, una visita, una ayuda económica, una oportunidad o simplemente que alguien lo escuche.
El profeta Amós denuncia a quienes viven cómodamente mientras otros sufren. Y Jesús nos recuerda que la vida no termina en las apariencias ni en las riquezas de este mundo. Llegará el momento en que tendremos que responder ante Dios por la manera en que utilizamos lo que recibimos.
San Pablo, en la segunda lectura, nos invita a buscar la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia y la mansedumbre.
Por eso, hermanos, la pregunta no es cuánto tenemos, sino cuánto somos capaces de compartir.
No esperemos a perder algo para descubrir su valor. No esperemos a que alguien muera para decirle que lo amábamos. No esperemos a que una persona esté completamente destruida para ofrecerle nuestra ayuda.
Hoy puede ser el día para mirar al que está a nuestro lado.
Que el Señor nos conceda unos ojos capaces de ver el sufrimiento, un corazón capaz de compadecerse y unas manos dispuestas a servir.
Porque al final de nuestra vida, Dios no nos preguntará solamente cuánto acumulamos, sino cuánto amor fuimos capaces de dar.
Víctor Martinez te invita hoy a mirar en lo más profundo de tu corazón a quien está a tu alrededor sufriendo y tu podrías ayudar.
Gracias a nuestra hermana Matilde Farach por hacer posible que esta reflexión llegue hasta todos ustedes, bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



