
Mensaje 4882
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Leyendo a Shabir Ally y a través de mis estudios Bíblicos y del Corán, y luego de aclarar en mi reflexión de ayer “la religión de Víctor Martinez”, el camino que he recorrido, me sentí inspirado a llevar hasta ustedes estas tres reflexiones.
Como todos comprenderán en estos últimos cinco años he estado creciendo espiritualmente, madurando en la fe, conociendo creencias, religiones, credos, al convivir entre ellos, observando el comportamiento de unos y otros y aprendiendo a predicar la Palabra de Dios en diferentes modalidades.
Soy amigo de católicos, evangélicos, musulmanes, ateos, ortodoxos, de todo el mundo, amo, respeto y acompaño a mis hermanos en la oración.
Hoy he querido reflexionar acerca de algunas similitudes y diferencias entre el catolicismo y el islam, sin dar la razón a nadie, ni reprochar a nadie, solo admirando y valorando cada corazón humano que se arrodilla o postra ante Dios.
Jesús, una de las personas más grandes que jamás haya caminado sobre la tierra. Dos religiones mundiales lo tienen en alta estima. El Islam, que lo considera el Mesías, Profeta y Siervo Justo de Dios. El cristianismo que considera que Él es todo lo anterior y aún más. Algunos cristianos creen que Jesús es Dios, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Algunos creen que es el Hijo de Dios. Algunos interpretan que este título significa el Divino Hijo de Dios. Otros piensan que ‘Hijo de Dios’ es un título que puede referirse a una persona especialmente favorecida por Dios; y que se refiere más a Jesús porque fue favorecido por Dios en un grado notable.
Por lo tanto, la creencia en Jesús es un elemento de fe común al cristianismo y al Islam, aunque las dos religiones crean en él de manera diferente. Ambas religiones tienen a Jesús en alta estima. Los musulmanes y cristianos creen que Jesús entró al mundo de manera milagrosa; que obró proezas en la tierra; que su salida fue misteriosa; y que su segunda venida será espectacular. Su entrada milagrosa es saludada por los cristianos como la concepción virginal, como se menciona en los evangelios de Mateo y Lucas. La historia coránica de Jesús, tal como se encuentra en los capítulos 3 y 19, tiene muchos elementos en común con el Evangelio de Lucas, lo que lleva a la interpretación y creencia común entre los musulmanes también en la concepción virginal.
Los poderosos hechos de Jesús, especialmente durante los últimos años de su ministerio, se detallan en los cuatro evangelios del Nuevo Testamento. Asimismo, el Corán nos informa que Dios apoyó a Jesús con el Espíritu Santo y que Jesús sanó al leproso, curó a los ciegos e incluso resucitó a los muertos, todo con el permiso de Dios.
Según los Evangelios, la salida de Jesús del mundo fue al principio un misterio para sus discípulos. Pero los evangelios de Mateo, Lucas y Juan muestran que Jesús se apareció más tarde a sus discípulos y les confirmó que Dios lo había elevado vivo al cielo. El Corán, sin describir el evento en detalle, confirma a los musulmanes que “Dios resucitó a Jesús” (Corán 4:157). La creencia de que Jesús está vivo con Dios, entonces, es común a musulmanes y cristianos.
Los musulmanes también creen en general que Jesús regresará a la tierra antes del Día del Juicio. Esta creencia no está claramente expresada en el Corán, aunque se han interpretado dos versículos (4:158 y 43:61) como posibles referencias a este evento. Sin embargo, esta creencia se afirma en muchos dichos atribuidos al Profeta Muhammad y se encuentra en las colecciones más auténticas de sus dichos.
En resumen, Víctor Martinez piensa que, musulmanes y cristianos comparten una reverencia común por Jesús, y esto puede servir como punto de partida para un diálogo que conduzca a mayores niveles de comprensión, tolerancia y respeto mutuos.
Mañana hablaremos de nuestras diferencias.
Un abrazo a mis hermanos musulmanes, a los separados y claro, católicos, Dios los bendiga a todos.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestro hermano Felipe Gómez, bendícelo, Señor.
Hasta la próxima.



