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Marlin Martínez, la fabuladora, montó un ‘show’ para despistar autoridades en caso Emely

SANTO DOMINGO, R.D.- La otrora poderosa dirigente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), en la región nordeste y hasta hace pocos días, subdirectora de Pasaportes, Marlin Martínez, recibió un duro golpe, que podría ser crucial para que los jueces, el día que sea juzgada, la condenen a 30 años de prisión por ser pieza clave en el horrendo asesinado de la adolescente Emely Polanco.
Aunque el horrendo crimen fue cometido por su hijo Marlon Martínez, ella fue la ideóloga de contratar a su amigo Simón Bolívar Ureña Almánzar (Boli o Machú), para que éste desapareciera el cadáver y, de ese modo, evitar 30 años de prisión para su hijo.
Marlin trató de desaparecer, no solo el cadáver, sino todas las evidencias sobre el asesinato de Emely, acción cometida por su hijo Marlon.
Si el cadáver de la adolescente Emely Polanco, embarazada de cinco meses, no hubiese aparecido, para las autoridades, la joven seguiría “desaparecida”.
Marlon planificó el asesinato de su ex novia, a la que había abandonado tras salirle embarazada.
Este confeso asesino fue a buscar a la jovencita a su casa, alegando que la llevaría a “chequearse”, pero en vez de ir a una clínica, la condujo a su apartamento, para tratar de provocarle un aborto y así complacer a su madre, que no admitía, bajo ninguna circunstancia, que la joven tuviera esa criatura, producto de una relación con su hijo, por tratarse de una muchacha pobre.
En su apartamento, Marlon le hizo un aborto inducido, según las autoridades, y luego la asesinó dándole un fuerte golpe en la cabeza, hundiéndole el cráneo.
Posteriormente procedió a entrar el cadáver a una maleta, envuelta en un plástico, la introdujo a un saco, la sacó del apartamento, en el baúl de su vehículo y, finalmente la lanzó por un puente.
Tras informar a su madre de lo sucedido, lo primero que hizo esta poderosa mujer, fue buscar la forma de desaparecer el cadáver, que el confeso asesino había tirado por un puente.
Para resolver esa situación, contrató a su amigo Simón Bolívar Ureña Almánzar (Boli o Machú), quien ahora cuenta todo lo que ocurrió a raíz de su contratación.
El “Boli” está en prisión por haberse involucrado en un hecho que tiene todas las características necesarias para en los tribunales ser considerado como un horrendo asesinato.
Marlin, y de esto fue testigo el país, montó “un show”, junto a su hijo, al convocar una rueda de presa, dizque para llamar a Emely a que retornara a su casa, llegando a ofrecer una recompensa a quien diera información de su paradero.
El “Boli” ha detallado a las autoridades que cuando Marlin se inventó esa payasada de ofrecer la rueda de prensa, junto a su hijo Marlon, ya el cadáver de la adolescente se encontraba dentro del baúl de un vehículo en una finca de Los Algarrobos, en Moca.
Cuando el país supo que todo fue un montaje, para despistar a las autoridades, la furia contra esta mujer y su hijo fue mayor.
Se burlaron de un país, que ya estaba preocupado por la suerte de una jovencita, que después de muerta, se convirtió en un símbolo de justicia.
Es por esa burla que el pueblo está pendiente de todo lo que se mueva alrededor de esa mujer que, aunque fue cancelada del gobierno y suspendida del PRD, sigue siendo poderosa y adinerada.
“Yo tengo una amistad muy cercana con Marlin Martínez”, dijo “Boli”, agregando que por eso no se negó a su petición de desaparecer el cadáver de Emely.
Al Boli se le acusa de haber participado en el ocultamiento del cadáver de la menor. Las investigaciones han arrojado que Marlin le habría entregado la suma de RD$100,000.00 por ese repugnante trabajo.
La gente en la calle comenta que “Boli” es tan criminal como Marlin y su hijo y, por tanto, cree que debe recibir todo el peso de la ley.
La fábula montada por Marlin Martínez jamás será olvidada por este pueblo, que la quiere ver, junto a su hijo y cómplices, tras las rejas por 30 años.