REFLEXIONES: 35 años después

 AYUDAME A SALVAR UNA VIDA Â
Hola, amigos, ¿qué tal? Marzo 24 del 1985 el Cardenal López RodrÃguez ordenó a este indigno siervo del Señor, VÃctor MartÃnez, de Diácono de la Iglesia.
Desde mi adolescencia vivà momentos de incertidumbre interior, al sentir el llamado del Padre para el sacerdocio, jamás me decidÃ, sin embargo, mi fe tan arraigada me hizo pasar de monaguillo a ministro y después de varios años de estudios fui ordenado de Diácono.
Siempre inquieto en busca de la verdad estudié yoga, fui rosacruz, me gradué de operador psÃquico, me gustaba la parapsicologÃa, tenÃa valores sociales muy definidos hacia los más necesitados, me gradué de orientador escolar y al final de psicologÃa clÃnica.
MaestrÃas, postgrados, un doctorado, hasta diplomados, me he pasado la vida estudiando, director de colegio, general del ejército dominicano, psicólogo, predicador, para terminar, descubriendo al final que ni tÃtulos, ni honores, ni fama, nos hacen ser mejores que los demás.
He sido un hombre muy pecador, he cometido muchos errores, pero he sido un luchador incansable, jamás he dejado de trabajar en favor de los demás, ni he permitido que las tentaciones y las fuerzas del mal me arrebaten el amor infinito que profeso a mi Dios, ni el amor incondicional hacia todos los que me han conocido.
Aquà estoy Señor para hacer tu voluntad, aquà estoy amigos mÃos para continuar ayudando a todo el que necesite de mÃ. Hoy me toca celebrar con humildad mi 35 aniversario, sin Misa, sin brindis, sin amigos, pero rodeado de ángeles celestiales y con la gracia de Dios.
Hasta la próxima.




